Los incendios provocados por fallas eléctricas continúan siendo una de las principales causas de emergencias en los hogares. Aunque muchas veces pasan desapercibidos, algunos hábitos cotidianos al utilizar electrodomésticos pueden aumentar considerablemente el riesgo de que se origine un incendio.
Expertos en seguridad recomiendan prestar atención a estos cinco errores frecuentes para proteger la vivienda y a quienes la habitan.
1. Sobrecargar enchufes y regletas
Uno de los errores más comunes es conectar varios electrodomésticos de alto consumo en una misma regleta o extensión eléctrica.
Equipos como microondas, hornos eléctricos, freidoras de aire, cafeteras o secadoras pueden superar la capacidad para la que fue diseñada una regleta doméstica, provocando un sobrecalentamiento que incrementa el riesgo de incendio.
Antes de utilizar una extensión, es importante verificar la potencia máxima que soporta y evitar conectar varios aparatos de alto consumo al mismo tiempo.
2. Dejar aparatos funcionando sin supervisión
Salir de casa con la plancha encendida, dejar funcionando un horno o utilizar calentadores eléctricos mientras se duerme son prácticas que pueden terminar en una emergencia.
También se recomienda desconectar cargadores de celulares y computadoras cuando no estén en uso, ya que algunos continúan consumiendo energía y pueden calentarse si permanecen conectados durante largos periodos.
3. Colocar electrodomésticos cerca de materiales inflamables
Tostadoras, cafeteras, hornos eléctricos y planchas nunca deberían colocarse cerca de cortinas, papeles, muebles de madera, aceites o cualquier otro material combustible.
Además, no es recomendable ocultar regletas detrás de muebles o debajo de alfombras, ya que el calor no logra disiparse adecuadamente y aumenta el riesgo de sobrecalentamiento.
4. Utilizar cables o enchufes en mal estado
Los cables pelados, enchufes flojos, tomacorrientes que producen chispas o conexiones que desprenden olor a plástico quemado son señales claras de que existe un problema eléctrico.
Si un enchufe se calienta demasiado o presenta cualquiera de estas anomalías, lo más seguro es dejar de utilizarlo de inmediato y solicitar una revisión por parte de un profesional.
5. No dar mantenimiento a los electrodomésticos
Equipos como refrigeradoras, secadoras, aires acondicionados y campanas extractoras acumulan polvo, grasa y pelusas con el paso del tiempo.
Si no reciben mantenimiento periódico, esos residuos pueden favorecer el sobrecalentamiento e incluso convertirse en combustible en caso de una falla eléctrica.
Los especialistas recomiendan realizar revisiones preventivas, especialmente en electrodomésticos de alto consumo, para garantizar su funcionamiento seguro y reducir el riesgo de incendios.
La prevención hace la diferencia
La mayoría de los incendios eléctricos pueden evitarse con medidas sencillas como revisar periódicamente las instalaciones, utilizar correctamente las conexiones eléctricas, no sobrecargar los enchufes y dar mantenimiento a los electrodomésticos.
Adoptar estos hábitos puede marcar la diferencia entre un funcionamiento seguro del hogar y una emergencia con consecuencias graves.


