Una joven de 23 años fue acusada formalmente de asesinar a sus dos hijos gemelos de apenas un año y medio en el estado de Idaho, Estados Unidos. El caso había captado la atención meses atrás luego de que la madre afirmara públicamente que los menores habían fallecido como consecuencia de las vacunas aplicadas durante un control médico de rutina.
Sin embargo, la investigación desarrollada por las autoridades tomó un rumbo completamente distinto y derivó en dos cargos por asesinato en primer grado contra Andrea Shaw.
De acuerdo con la Fiscalía, la mujer es señalada por la muerte de Tyson y Dallas, ocurrida en mayo de 2025 en la ciudad de Payette. Aunque las autoridades no han divulgado oficialmente los resultados de la autopsia, documentos judiciales citados por medios locales indican que la acusación sostiene que ambos niños murieron por asfixia.
Los cuerpos de los menores fueron encontrados dentro de la vivienda familiar y, desde las primeras diligencias, la Policía trató el caso como una investigación por homicidio.
Pese a ello, días después del fallecimiento de los gemelos, Shaw y su esposo participaron en un pódcast producido por una organización conocida por difundir posturas contrarias a la vacunación.
Durante esa entrevista, la mujer aseguró que sus hijos habían fallecido mientras dormían poco tiempo después de recibir las vacunas correspondientes al control pediátrico de los 18 meses.
En la conversación también reveló que ya estaba siendo investigada por las autoridades y afirmó que los detectives le habían comunicado que no consideraban una causa médica como explicación de las muertes.
Según su relato, los investigadores incluso le mencionaron la posibilidad de que hubiera experimentado un episodio de pérdida de memoria o alteración de la conciencia después del parto, versión que posteriormente formó parte de sus declaraciones públicas.
Tras la difusión de esa entrevista, familiares y allegados impulsaron una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma GiveSendGo, mediante la cual obtuvieron más de 10.000 dólares para cubrir gastos relacionados con el caso.
Además, Shaw presentó una demanda civil contra la Academia Estadounidense de Pediatría, al sostener que las vacunas eran la única explicación posible para el fallecimiento de los menores.
En ese momento, su abogado respaldó públicamente esa teoría, aunque no presentó evidencia científica ni informes médicos que demostraran una relación entre la vacunación y las muertes de los niños.
Las autoridades estadounidenses no han atribuido el fallecimiento de los menores a las vacunas. Diversas investigaciones científicas realizadas durante décadas concluyen que las vacunas infantiles autorizadas pasan por rigurosos procesos de evaluación y no existe evidencia que respalde que provoquen la muerte súbita de niños sanos en las condiciones descritas por la defensa.
La investigación penal continuó durante varios meses hasta que Andrea Shaw fue detenida el pasado 30 de junio en la ciudad de Boise.
Actualmente permanece bajo custodia mientras enfrenta dos cargos por asesinato en primer grado. El tribunal fijó una fianza de dos millones de dólares y programó una nueva audiencia para el próximo 14 de julio.
Por ahora, la Policía informó que no divulgará más detalles sobre la investigación mientras el proceso judicial continúe en desarrollo ante los tribunales.


