Si alguna vez ha visto a su gato salir corriendo a toda velocidad por la casa sin una razón aparente, no necesariamente significa que esté asustado o que algo ande mal.
Especialistas en comportamiento felino explican que este comportamiento, conocido popularmente como “zoomies”, suele ser completamente normal y forma parte de la naturaleza de estos animales.
Una forma de liberar energía
Los expertos señalan que estas carreras repentinas suelen ser una forma de liberar la energía acumulada, especialmente en gatos que viven dentro de casa y tienen menos oportunidades para explorar o cazar.
La especialista en comportamiento felino Pam Johnson-Bennett explica que los gatos alternan largos periodos de descanso con momentos de intensa actividad, una conducta heredada de sus instintos como depredadores.
¿Qué puede significar?
Dependiendo del momento en que ocurra, este comportamiento puede tener distintas explicaciones:
- Después de despertarse: el gato libera la energía acumulada durante el descanso.
- Después de usar la caja de arena: algunos experimentan una sensación de alivio que los lleva a correr durante unos segundos.
- Mientras juega: está expresando su instinto natural de persecución y caza.
- Durante la noche o al amanecer: es normal, ya que los gatos suelen ser más activos en esas horas del día.
¿Cuándo conviene preocuparse?
Aunque los “zoomies” suelen ser un comportamiento saludable, los especialistas recomiendan prestar atención si estas carreras aparecen de forma repentina y van acompañadas de otros cambios, como:
- Pérdida de apetito.
- Agresividad inusual.
- Esconderse constantemente.
- Maullidos excesivos.
- Signos de dolor o molestias.
En esos casos, lo recomendable es consultar con un médico veterinario para descartar problemas de salud.
Observar su comportamiento fortalece el vínculo
Los expertos coinciden en que conocer los hábitos cotidianos de los gatos permite comprender mejor su personalidad y detectar cambios en su estado físico o emocional.
Además, ofrecerles juguetes, espacios para trepar y momentos de juego ayuda a estimular sus instintos naturales y favorece su bienestar, especialmente en los gatos que permanecen dentro del hogar.


