Lo que comenzó como una alerta sanitaria con seguimiento internacional finalmente llegó a su fin. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este jueves el cierre oficial del brote de hantavirus relacionado con un crucero turístico que partió desde el extremo sur de Argentina y que durante semanas mantuvo bajo vigilancia a autoridades de salud de distintos países.
La emergencia despertó preocupación global debido a una característica poco habitual del virus involucrado: la posibilidad de transmisión entre personas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que la decisión se tomó luego de que la última persona sometida a vigilancia epidemiológica concluyera su período de cuarentena sin presentar infección.
Según detalló el organismo internacional, la persona dio negativo en los análisis médicos y pudo regresar a su hogar sin complicaciones.
Más de 650 personas fueron monitoreadas en varios países
Aunque el número total de contagios fue relativamente bajo, el caso movilizó recursos sanitarios en distintos continentes.
Las autoridades sanitarias identificaron y dieron seguimiento a más de 650 personas consideradas contactos potenciales, distribuidas en 33 países y territorios.
En total, el brote dejó 13 casos confirmados asociados al viaje marítimo, incluyendo tres fallecimientos.
Las autoridades sanitarias también señalaron que no se registraban nuevos contagios desde el pasado 25 de mayo, un elemento considerado clave para declarar finalizada la emergencia.
¿Por qué el caso generó preocupación internacional?
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente y normalmente las infecciones ocurren cuando una persona entra en contacto con fluidos, saliva o excrementos de roedores infectados.
Sin embargo, en este caso la preocupación se centró en la variante detectada: la denominada cepa Andes.
Esta variante es considerada excepcional porque es la única identificada hasta ahora con capacidad de transmitirse entre seres humanos, situación que elevó el nivel de alerta entre especialistas y organismos sanitarios.
Actualmente no existe una vacuna específica ni un tratamiento antiviral dirigido contra el hantavirus, por lo que las medidas preventivas y la detección temprana continúan siendo las principales herramientas de control.
El recorrido del crucero quedó bajo investigación
La embarcación involucrada, el MV Hondius, inició su recorrido el pasado 1 de abril desde Ushuaia, en la región de Tierra del Fuego, Argentina.
El itinerario incluía escalas en zonas remotas del Atlántico Sur y posteriormente tenía previsto llegar a Cabo Verde.
Tras detectarse los primeros casos, el barco cambió parte de sus planes operativos y fue enviado a Tenerife, en las Islas Canarias, donde más de 120 pasajeros fueron evacuados.
Posteriormente, la embarcación arribó a Róterdam, en Países Bajos, con una tripulación reducida que permaneció bajo estrictas medidas sanitarias durante varias semanas.
Aunque la OMS confirmó el cierre del brote, las investigaciones continúan para determinar cómo se originó la cadena inicial de contagios, un elemento que todavía permanece sin explicación definitiva.


