La política exterior colombiana podría experimentar un cambio significativo durante los próximos años. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, adelantó que una de sus prioridades será reconstruir y fortalecer las relaciones diplomáticas con Israel, marcando una diferencia con la línea seguida por la administración saliente.
Las declaraciones se produjeron luego de una conversación telefónica entre el mandatario electo y autoridades israelíes, un acercamiento que envía señales sobre el rumbo que podría tomar la estrategia internacional del próximo gobierno colombiano.
Según indicó De la Espriella, su administración buscará establecer una relación más estrecha con Israel y reforzar también la cooperación con Estados Unidos en distintos temas considerados prioritarios.
El futuro mandatario aseguró que Colombia desarrollará vínculos «como nunca antes» con el Estado israelí, lo que supondría un cambio importante frente a la política mantenida durante los últimos años.
Abelardo de la Espriella realizó estas declaraciones después de mantener una conversación con Gideon Sa’ar.
El anuncio ocurre tras un periodo de tensiones diplomáticas entre ambos países durante la administración de Gustavo Petro.
Durante su gobierno, Petro mantuvo una posición crítica respecto a las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza, situación que derivó en el deterioro de las relaciones diplomáticas entre las dos naciones.
Entre las medidas impulsadas durante ese periodo destacaron la suspensión de relaciones diplomáticas, el cese de exportaciones de carbón hacia Israel y cambios relacionados con cooperación militar.
Ahora, el nuevo gobierno promete revertir parte de esas decisiones y fortalecer alianzas estratégicas internacionales.
La política de seguridad aparece además como uno de los principales ejes del próximo mandato.
De la Espriella asumirá el cargo el próximo 7 de agosto y ha señalado que buscará enfrentar con mayor contundencia la violencia y las estructuras criminales presentes en el país.
Dentro de sus planteamientos figura la posibilidad de fortalecer cooperación en materia tecnológica, militar y de seguridad con aliados internacionales.
Especialistas y antiguos miembros de fuerzas militares colombianas han señalado durante los últimos años que algunos sectores de seguridad enfrentan desafíos operativos debido a cambios en las dinámicas del crimen organizado y el fortalecimiento de redes vinculadas al narcotráfico.
Colombia continúa siendo uno de los principales escenarios de lucha contra organizaciones criminales y grupos armados ilegales, una situación que ha mantenido los temas de seguridad y cooperación internacional entre las prioridades del debate político nacional.
El eventual acercamiento con Israel y Estados Unidos podría convertirse en uno de los primeros cambios relevantes dentro de la política internacional colombiana durante la nueva administración.


