jueves, 11 junio 2026
- Publicidad -

Suecia da marcha atrás a polémica medida que buscaba encarcelar niños desde los 13 años

Gobierno sueco frena propuesta para enviar menores de 13 años a prisión tras fuerte rechazo

Suecia reconsidera reforma penal para menores y descarta, por ahora, encarcelar niños desde los 13 años

El gobierno de Suecia decidió retirar una controvertida propuesta que pretendía reducir de 15 a 13 años la edad mínima para que un menor pudiera ser enviado a prisión. La iniciativa, impulsada como parte de la estrategia nacional contra el crimen organizado, enfrentó una fuerte oposición política e institucional que terminó frenando su avance.

La medida había generado un intenso debate en uno de los países históricamente reconocidos por sus políticas de protección a la infancia. Sin embargo, el aumento de la violencia vinculada a bandas criminales ha llevado a las autoridades suecas a replantear varias normas relacionadas con la justicia juvenil.

El proyecto no logró reunir suficiente respaldo político

El ministro de Justicia de Suecia, Gunnar Strömmer, confirmó que el Ejecutivo optó por retirar el texto antes de su votación parlamentaria debido a la falta de apoyo necesario para garantizar su aprobación.

Aunque la propuesta original queda descartada, el gobierno no renuncia a endurecer las sanciones para menores involucrados en delitos graves. De hecho, anunció que en las próximas semanas presentará una nueva iniciativa que establecería los 14 años como edad mínima para ingresar a prisión.

La intención de las autoridades es que la nueva normativa pueda ser discutida y eventualmente aprobada antes de agosto.

El auge del crimen organizado presiona al sistema judicial

La discusión surge en un contexto de creciente preocupación por la expansión de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y a disputas territoriales entre bandas.

Durante la última década, Suecia ha experimentado un incremento de tiroteos, atentados con explosivos y asesinatos relacionados con estructuras criminales, una situación que ha transformado el debate sobre seguridad pública en uno de los principales temas de la agenda política nacional.

Las autoridades sostienen que estas organizaciones han comenzado a utilizar cada vez más a menores de edad para ejecutar delitos violentos, aprovechando que los jóvenes por debajo de cierta edad no pueden recibir las mismas sanciones que los adultos.

Según investigaciones policiales, algunos reclutamientos se realizan incluso a través de redes sociales y plataformas digitales, donde los adolescentes son contactados para participar en actividades ilícitas a cambio de dinero.

Instituciones cuestionaron la propuesta

Antes de presentar oficialmente el proyecto, el gobierno consultó a numerosas entidades públicas y organizaciones especializadas. La respuesta fue mayoritariamente negativa.

Entre quienes expresaron reservas o rechazo figuraron organismos relacionados con la protección de la niñez, expertos en derecho penal juvenil e incluso instituciones directamente involucradas en la aplicación de la ley, como la policía y el sistema penitenciario.

Diversos sectores argumentaron que encarcelar a niños de 13 años podría generar efectos contraproducentes y no resolver las causas profundas que impulsan a los menores a involucrarse en actividades criminales.

Expertos ya habían sugerido una alternativa menos severa

Curiosamente, uno de los informes encargados por el propio gobierno recomendaba una reducción más limitada. El análisis proponía fijar la edad mínima en 14 años y únicamente para casos relacionados con delitos especialmente graves.

Pese a esa recomendación, el Ejecutivo decidió inicialmente impulsar una reforma más estricta que reducía el límite hasta los 13 años, decisión que terminó encontrando una fuerte resistencia política y social.

Seguridad y derechos de la infancia siguen enfrentando posiciones

El debate refleja el complejo desafío que enfrenta Suecia al intentar equilibrar la lucha contra el crimen organizado con la protección de los derechos de los menores.

Mientras algunos sectores consideran necesario endurecer las consecuencias legales para frenar el uso de adolescentes por parte de bandas criminales, otros sostienen que la prioridad debe centrarse en prevención, educación, apoyo familiar y programas de reinserción temprana.

La nueva propuesta que fijaría la edad mínima en 14 años marcará el próximo capítulo de una discusión que continúa dividiendo opiniones dentro de la sociedad sueca.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente