Hezbolá rompe con propuesta de tregua y exige la salida total de Israel de Líbano
La posibilidad de una reducción de las hostilidades en Líbano volvió a complicarse luego de que Hezbolá rechazara públicamente el acuerdo de alto el fuego promovido por mediadores internacionales y respaldado por Estados Unidos.
El movimiento chiita aseguró que no aceptará un cese parcial de las operaciones militares mientras continúen los ataques israelíes dentro del territorio libanés, insistiendo en que cualquier solución debe contemplar el retiro completo de las tropas de Israel y el fin total de las acciones armadas.
El acuerdo impulsado por Washington enfrenta resistencia
La propuesta había sido anunciada tras varias rondas de negociaciones realizadas bajo mediación estadounidense entre representantes de Líbano e Israel, un hecho poco común debido a que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas formales.
Según las autoridades libanesas, el entendimiento alcanzado buscaba consolidar una tregua más estable después de varios intentos fallidos de detener los enfrentamientos iniciados meses atrás.
Sin embargo, el líder de Hezbolá, Nair Qasem, calificó la iniciativa como insuficiente y sostuvo que cualquier acuerdo que obligue únicamente a la organización a detener sus operaciones mientras Israel conserva capacidad de ataque resulta inaceptable.
Exigen una tregua completa y no condicionada
Durante una intervención pública, Qasem afirmó que el grupo no aceptará condiciones que, a su juicio, favorezcan exclusivamente a Israel.
El dirigente señaló que la seguridad de las comunidades del sur de Líbano debe recibir el mismo nivel de protección que las zonas del norte israelí afectadas por el conflicto.
También criticó las conversaciones directas impulsadas por el gobierno libanés y pidió a las autoridades abandonar lo que describió como negociaciones humillantes para el país.
Fuentes cercanas al movimiento indicaron además que la negativa al acuerdo ya fue comunicada formalmente a las autoridades de Beirut.
Continúan los combates sobre el terreno
Mientras las discusiones diplomáticas atraviesan un momento delicado, los enfrentamientos siguen cobrando víctimas.
Autoridades sanitarias libanesas reportaron nuevas muertes y heridos tras recientes bombardeos israelíes en distintas regiones del país, incluyendo zonas del sur y del valle de Bekaa.
Por su parte, el ejército israelí confirmó la muerte de uno de sus soldados durante operaciones militares desarrolladas en territorio libanés.
Israel mantiene además advertencias de evacuación para amplias áreas cercanas a la frontera, argumentando que continúa atacando infraestructura vinculada a Hezbolá.
Gobierno libanés apuesta por reforzar presencia militar
A pesar de la oposición del grupo armado, el gobierno del presidente Joseph Aoun anunció que continuará con planes para desplegar unidades del ejército en sectores estratégicos del sur del país.
La iniciativa pretende recuperar control estatal en zonas históricamente influenciadas por Hezbolá y facilitar la implementación de eventuales acuerdos de seguridad.
Sin embargo, parte de la población se muestra escéptica debido a que anteriores treguas terminaron siendo vulneradas por ambas partes en medio de una situación de extrema volatilidad.
La crisis libanesa influye en las negociaciones regionales
La situación en Líbano también se ha convertido en un elemento central dentro de las conversaciones más amplias entre Estados Unidos e Irán.
Teherán ha insistido en que cualquier avance diplomático deberá incluir garantías para detener las operaciones israelíes y asegurar la retirada militar del territorio libanés.
Desde Irán, altos mandos militares reiteraron su respaldo político y estratégico a la llamada resistencia libanesa, mientras continúan las tensiones derivadas del conflicto regional que estalló tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní meses atrás.
Miles de víctimas y desplazados
Desde el inicio de las hostilidades, el conflicto ha provocado una grave crisis humanitaria en Líbano.
Las autoridades locales estiman que los bombardeos y enfrentamientos han causado miles de muertos y desplazado a más de un millón de personas, especialmente en las regiones fronterizas y en los suburbios del sur de Beirut.
Del lado israelí, también se registran bajas militares y civiles relacionadas con la escalada del conflicto.
La continuidad de los combates mantiene la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una solución negociada en el corto plazo, mientras los esfuerzos diplomáticos enfrentan nuevos obstáculos tras el rechazo de Hezbolá al acuerdo presentado esta semana.


