Un total de 167 estudiantes de la Academia Nacional de Policía (ANP) iniciaron esta semana su proceso de práctica policial y práctica supervisada en diferentes instituciones encargadas de la seguridad pública en Costa Rica.
Los futuros oficiales forman parte de la generación número 32 del Curso de Gestión de la Seguridad Pública en los Cuerpos Policiales en el Ámbito Nacional, una de las principales etapas dentro del proceso de formación de nuevos agentes.
Refuerzo para distintas policías del país
Según informó la Academia Nacional de Policía, la mayor parte de los estudiantes será asignada a la Policía Penitenciaria, cuerpo que recibirá a 154 practicantes para fortalecer sus operaciones.
Además, otros 12 alumnos realizarán sus prácticas en la Policía Profesional de Migración, mientras que un estudiante fue destinado a la Policía de Control Fiscal.
La distribución busca apoyar las necesidades operativas de cada institución y permitir que los futuros oficiales adquieran experiencia directa en el campo.
Formación continúa más allá de las aulas
El director general de la Academia Nacional de Policía, comisionado Óscar Jiménez, destacó que la ANP tiene la responsabilidad de brindar una formación básica estandarizada para todos los cuerpos policiales del país.
El objetivo es que los estudiantes desarrollen conocimientos, habilidades y criterios profesionales que les permitan desempeñar sus funciones de manera eficiente una vez incorporados al servicio.
Capacitación permanente
Las autoridades enfatizaron que el proceso de aprendizaje no concluye con esta etapa práctica.
Por el contrario, los futuros policías continuarán participando en programas de capacitación y especialización conforme avancen en sus respectivas carreras dentro de las diferentes instituciones de seguridad.
Buscan fortalecer la capacidad operativa
La incorporación de este grupo de practicantes forma parte de los esfuerzos para aumentar la capacidad de respuesta de los distintos cuerpos policiales y fortalecer las acciones orientadas a la protección de la ciudadanía.
Con esta nueva generación en formación, las autoridades esperan reforzar áreas estratégicas relacionadas con seguridad, control migratorio, vigilancia penitenciaria y prevención de actividades ilícitas en todo el territorio nacional.


