Madre recibe cadena perpetua por el asesinato de su bebé de 19 días en Escocia
La justicia de Escocia condenó a cadena perpetua a Nicole Blain, de 30 años, tras hallarla culpable del asesinato de su hija recién nacida, Thea Wilson, quien murió con apenas 19 días de vida tras sufrir graves lesiones incompatibles con un accidente doméstico.
El Tribunal Superior de Glasgow determinó que la mujer deberá permanecer al menos 19 años en prisión antes de poder optar a una eventual libertad condicional.
Intentó responsabilizar a otro de sus hijos
Durante el juicio, Blain sostuvo que la bebé había resultado herida después de que uno de sus otros hijos la dejara caer accidentalmente mientras ella dormía una siesta.
Según su versión, al despertar encontró a la pequeña tendida en el suelo junto a la cuna.
Sin embargo, el juez Lord Scott rechazó completamente esa explicación y la calificó como una historia «patentemente absurda».
«La violencia ejercida contra la bebé fue catastrófica y mortal», afirmó el magistrado durante la lectura de la sentencia.
Lesiones incompatibles con un accidente
La investigación concluyó que Thea presentaba tres fracturas de cráneo, varias costillas rotas, daño cerebral severo y hemorragias internas.
Especialistas médicos explicaron ante el tribunal que las heridas eran consistentes con un fuerte episodio de sacudidas violentas y golpes contra una superficie dura.
La patóloga forense Leighanne Deboys señaló que el nivel de las lesiones era comparable al observado en víctimas de graves accidentes de tránsito.
Por su parte, la fiscalía descartó categóricamente que otro menor pudiera haber causado semejante daño.
La tragedia ocurrió en julio de 2023
Los hechos ocurrieron el 14 de julio de 2023 en la vivienda de Blain, ubicada en Greenock.
Horas antes de la tragedia, una asistente social había visitado el domicilio y observó a la bebé descansando en su cuna sin aparentes problemas.
Más tarde, familiares paternos recibieron una llamada de la acusada pidiendo ayuda.
Uno de ellos relató ante el tribunal que escuchó un grito estremecedor de la recién nacida al otro lado del teléfono.
Poco después, Thea fue trasladada de urgencia a un hospital, donde falleció ese mismo día.
El padre relató el profundo impacto de la pérdida
Ross Wilson, padre de la menor, expresó durante el proceso judicial que la muerte de su hija destruyó su vida.
«Desde ese momento no puedo dormir, comer ni hacer ejercicio. El dolor es constante», señaló en una declaración presentada ante la corte.
El juez destacó además que Wilson apenas pudo pasar unos 45 minutos junto a su hija antes de su fallecimiento.
Condena ejemplar
Durante la audiencia final, el tribunal también escuchó que Blain padecía depresión posparto tras el nacimiento de la niña.
No obstante, el juez concluyó que esa condición no explicaba ni justificaba lo ocurrido.
«Esto no fue un accidente. Fue usted, como principal responsable del cuidado de Thea, quien le causó las lesiones mortales», afirmó.
Tras conocerse la sentencia, familiares y ciudadanos realizaron una ceremonia simbólica en memoria de la bebé y exigieron justicia para la pequeña.
La policía escocesa calificó el caso como una tragedia devastadora y señaló que la condena representa un importante paso para la familia de la víctima.
Un caso que conmocionó a Escocia
El proceso judicial generó una enorme atención pública debido a la corta edad de la víctima y a los intentos de la acusada por atribuir la responsabilidad a otro de sus hijos.
La investigación concluyó que la recién nacida sufrió agresiones incompatibles con cualquier explicación accidental, motivo por el cual el jurado la declaró culpable de asesinato y la justicia impuso una de las penas más severas contempladas por la legislación escocesa.


