miércoles, 3 junio 2026
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La gigantesca mancha de basura que alarma al mundo

La isla de basura del Pacífico sigue creciendo y preocupa a científicos

La llamada isla de basura del Pacífico Norte se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la contaminación ambiental a nivel mundial. Esta gigantesca acumulación de residuos plásticos ocupa entre 2,4 y 3,6 millones de kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a entre cuatro y siete veces el tamaño de España.

El fenómeno se produce cuando los residuos son arrastrados por corrientes oceánicas hasta grandes giros marinos, donde quedan atrapados y se acumulan durante años, formando enormes concentraciones de desechos flotantes.

Un problema que no deja de aumentar

Los océanos reciben cada año entre 5 y 12 millones de toneladas de residuos plásticos, según estudios científicos citados en el informe. Actualmente, se estima que más de 100 millones de toneladas de plástico permanecen en mares y océanos de todo el planeta.

Gran parte de estos residuos está compuesta por polietileno y polipropileno, materiales ampliamente utilizados en productos de consumo diario. Aunque tardan mucho tiempo en degradarse, la exposición al sol, el agua salada, el viento y los cambios de temperatura provoca que se fragmenten en partículas cada vez más pequeñas.

Los microplásticos ya forman parte del ecosistema marino

La descomposición de estos residuos genera microplásticos que terminan siendo ingeridos por numerosas especies marinas. Su presencia ya ha sido detectada en organismos fundamentales para la cadena alimentaria oceánica, como el plancton y el krill.

Esta contaminación afecta directamente a la fauna marina y también representa un desafío para las comunidades que dependen de la pesca como fuente de alimento y sustento económico.

Los principales aportes de residuos llegan desde grandes ríos asiáticos

El informe señala que la mayor parte de los residuos que terminan acumulándose en la mancha del Pacífico Norte llega a través de grandes ríos de Asia, entre ellos el Amarillo, Yangtsé, Guangdong, Hai, Indo, Ganges y Mekong.

Pese a los esfuerzos de limpieza iniciados en 2018, la cantidad recuperada sigue siendo mínima frente al volumen total de plástico que llega cada año al océano. El mayor registro de recolección alcanzó unas 1.500 toneladas, una cifra muy inferior a los millones de toneladas que continúan ingresando a los mares.

Nuevas formas de vida y posibles soluciones

La acumulación masiva de plástico ha dado origen a fenómenos inéditos. Entre ellos destacan los plastiglomerados, rocas formadas por una mezcla de materiales naturales y plástico, así como las llamadas plastisferas, ecosistemas capaces de desarrollarse sobre superficies plásticas.

En paralelo, investigadores identificaron una bacteria denominada Ideonella sakaiensis, capaz de degradar completamente determinados tipos de plástico. Aunque representa una esperanza para el futuro, las grandes islas de residuos continúan creciendo en distintos océanos del planeta.

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