La vicepresidenta y primera dama de Nicaragua, Rosario Murillo, respondió a quienes cuestionan la frecuente referencia a Dios en sus intervenciones públicas y aseguró que algunas de esas críticas provienen de personas que, según ella, sienten resentimiento o envidia.
Según dio a conocer el medio Nicaragua Investiga, durante uno de sus mensajes, Murillo defendió el uso de mensajes religiosos en sus discursos y rechazó los señalamientos de quienes consideran inapropiadas esas referencias.
«Hay quienes creen que no podemos mencionar a Dios, alguien dijo ahí que como podemos ser sacrílegos, uno de esos que andan buscando como hacer daño, llenos de saña, llenos de odio y probablemente de envidia porque no están aquí y porque no pudieron, claro que hablar de Dios nos corresponde», expresó.
Murillo también sostuvo que Nicaragua ha logrado superar distintos desafíos gracias a la fortaleza que, según afirmó, proviene de la fe.
«Nicaragua es invencible», aseguró, al atribuir esa capacidad a lo que describió como una fuerza otorgada por Dios.
«Es el gran poder de Dios inspirándonos e iluminándonos y llenándonos de la fuerza que necesitamos para vencer», agregó.
Sacerdote le responde desde redes sociales
Las declaraciones de Murillo provocaron reacciones en redes sociales. Una de ellas fue la del sacerdote nicaragüense Edwin Román, quien publicó un mensaje en su cuenta de X cuestionando las afirmaciones de la vicepresidenta.
«Rosario Murillo: la mano de Dios no está con quienes asesinan a su propio pueblo, pisotean la dignidad humana y ejecutan toda clase de injusticias y atrocidades. La bendición divina nunca acompaña a una dictadura que siembra terror, muerte y opresión en Nicaragua», escribió.
Las tensiones entre el Gobierno nicaragüense y sectores de la Iglesia Católica han sido constantes en los últimos años, especialmente con religiosos que actualmente residen fuera del país.
En ese contexto, Murillo también criticó a algunos sacerdotes exiliados por utilizar plataformas digitales para cuestionar a las autoridades nicaragüenses.
«Todo el que pretende destruir la paz no puede ser catalogado como cristiano, no puede tener un buen corazón y cuando vemos a esos que desde otras latitudes viven, creo que son vagos, tuiteando y con el cargo de presbíteros, tuiteando para atacar al pueblo ¡qué vergüenza de verdad!», manifestó.
Las declaraciones se producen en medio de un clima de constantes diferencias entre el Gobierno de Nicaragua y miembros de la Iglesia Católica que han denunciado la situación política y social del país desde el exilio.


