La familia del fallecido denunció que una paciente psiquiátrica habría ingresado sin autorización al área crítica y desconectado el respirador que mantenía con vida al hombre internado.
Una profunda conmoción sacude al Hospital Durand luego de que se conociera la muerte de José Ignacio Sequeira, un paciente que permanecía internado en terapia intensiva y que, según denunció su familia, habría fallecido después de que una mujer ingresara al sector y le retirara el respirador artificial.
El hecho ocurrió el pasado 22 de mayo y actualmente es investigado por la Justicia argentina, mientras crecen los cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad dentro del centro médico.
De acuerdo con el relato de los familiares, Sequeira había sido hospitalizado por una neumonía bilateral y, debido a la gravedad de su estado, los médicos decidieron inducirlo a coma e intubarlo para mantenerlo con asistencia respiratoria mecánica. Según sus allegados, el paciente mostraba signos de mejoría antes del incidente.
Germán Sequeira, hijo de la víctima, aseguró que el propio jefe de terapia intensiva les explicó que una paciente psiquiátrica logró escapar del área donde recibía atención y entró hasta la unidad crítica. Ahí, presuntamente, manipuló el equipo médico conectado al paciente.
“Nos dijeron que la encontraron frente a la cama con el tubo en la mano”, relató el familiar en declaraciones a medios argentinos.
El episodio provocó indignación entre familiares y trabajadores del hospital, quienes cuestionan cómo una persona ajena al área pudo acceder a una sala de máxima complejidad sin ser detenida.
Mientras tanto, la Fiscalía mantiene abierta una investigación para determinar exactamente qué ocurrió dentro de la terapia intensiva y establecer eventuales responsabilidades.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) también se pronunció tras la tragedia y pidió una investigación “urgente y transparente”. El sindicato señaló que la situación expone posibles fallas graves en los controles internos y en la seguridad hospitalaria.
Hasta el momento, las autoridades no han brindado mayores detalles sobre el estado de salud mental de la mujer involucrada ni sobre las medidas que existían para supervisar a pacientes psiquiátricos dentro del hospital.
El caso ha generado un fuerte impacto en Argentina y abrió un debate sobre las condiciones de seguridad en hospitales públicos, especialmente en áreas críticas donde pacientes dependen completamente de equipos médicos para sobrevivir.


