jueves, 4 junio 2026
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Científicos explican por qué el planeta ya no gira exactamente igual que antes

Investigadores aseguran que la rotación terrestre cambia constantemente debido a fuerzas naturales relacionadas con la Luna y otros fenómenos globales.

Aunque muchas personas creen que un día dura exactamente 24 horas y que esa medida nunca cambia, la ciencia ha demostrado que la rotación de la Tierra en realidad se modifica lentamente con el paso del tiempo.

Diversos estudios científicos indican que el planeta está disminuyendo poco a poco su velocidad de giro, un fenómeno natural que, dentro de millones de años, podría provocar que los días duren hasta 25 horas.

Según investigadores y publicaciones especializadas como Science Advances, el principal responsable de esta desaceleración es la interacción gravitacional con la Luna.

La atracción gravitatoria de la Luna genera las mareas en los océanos y, aunque parezca insignificante, ese movimiento constante del agua produce una especie de “freno” natural sobre la Tierra. Con el paso de millones de años, esa fricción reduce lentamente la velocidad de rotación del planeta.

Los científicos explican que el proceso es extremadamente lento y prácticamente imposible de percibir en la vida cotidiana. De hecho, se estima que tendrían que pasar alrededor de 200 millones de años para que la duración de un día aumente una hora completa.

Además de la influencia lunar, existen otros factores capaces de alterar mínimamente la velocidad de giro terrestre. Entre ellos aparecen grandes terremotos, cambios en la distribución del agua subterránea y el deshielo de los polos.

Por ejemplo, cuando enormes cantidades de hielo se derriten y el agua se desplaza hacia otras zonas del planeta, cambia ligeramente la distribución de la masa terrestre. Algo parecido ocurre cuando un patinador extiende los brazos para reducir su velocidad al girar.

Incluso fenómenos sísmicos muy fuertes pueden modificar la rotación del planeta en fracciones diminutas de tiempo, aunque generalmente esos cambios solo equivalen a microsegundos.

Para detectar estas variaciones tan pequeñas, la comunidad científica utiliza relojes atómicos y sistemas de observación astronómica de altísima precisión, capaces de medir diferencias mínimas en la duración exacta de cada día.

Los expertos aclaran que este fenómeno no representa ningún peligro inmediato para la humanidad ni alterará pronto la forma en que funcionan los horarios, calendarios o rutinas actuales.

Sin embargo, el hallazgo demuestra que la Tierra no es un sistema completamente fijo o perfecto, sino un planeta dinámico que responde constantemente a fuerzas gravitacionales, movimientos internos y cambios ambientales.

Actualmente, astrónomos y geofísicos continúan estudiando cómo evolucionan estos procesos y qué otros factores podrían influir en el comportamiento futuro de la rotación terrestre.

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