Una infección tras la cirugía llevó a los médicos a descubrir una leucemia poco común en una atleta de 21 años, quien hoy celebra estar libre de la enfermedad.
Para Kendall Schara, el inicio de 2025 parecía transcurrir con normalidad entre entrenamientos, estudios y competencias deportivas. Sin embargo, una intervención odontológica de rutina terminó marcando el comienzo de uno de los mayores desafíos de su vida.
La joven, capitana del equipo de voleibol de la Universidad de Wisconsin-Green Bay, acudió a la extracción de una muela del juicio sin imaginar que ese procedimiento sería la primera señal de una enfermedad grave que hasta entonces permanecía oculta.
Después de la cirugía, la zona afectada desarrolló una infección que no evolucionaba como esperaban los especialistas. Lo que inicialmente parecía una complicación habitual comenzó a generar preocupación cuando su organismo mostró dificultades para responder al tratamiento y combatir la infección.
Ante la persistencia de los síntomas, los médicos decidieron realizar estudios más exhaustivos para determinar qué estaba ocurriendo. Tras varias pruebas y análisis especializados, una biopsia de médula ósea confirmó el diagnóstico: padecía Leucemia Mieloide Aguda, una forma agresiva de cáncer que afecta la sangre y la médula ósea y que requiere atención médica inmediata.
La noticia fue especialmente impactante debido a que Kendall tenía apenas 21 años y mantenía un estilo de vida activo y saludable. Aunque esta enfermedad puede presentarse a cualquier edad, es más frecuente en adultos mayores, por lo que el caso llamó la atención de especialistas y de la comunidad universitaria que seguía de cerca su trayectoria deportiva.
La propia atleta recordó posteriormente la incertidumbre que sintió al enfrentar un diagnóstico tan complejo a una edad temprana. Entre las preguntas más difíciles estuvo la posibilidad real de sobrevivir a una enfermedad que avanza rápidamente si no recibe tratamiento oportuno.
Tras confirmarse el cáncer, inició un intenso proceso médico en el Centro Oncológico Integral Robert H. Lurie de la Universidad Northwestern. Allí recibió varias sesiones de quimioterapia destinadas a eliminar las células cancerosas. Sin embargo, los especialistas determinaron que el tratamiento por sí solo no sería suficiente y recomendaron un trasplante de células madre para mejorar significativamente sus probabilidades de recuperación.
La búsqueda de un donante compatible representó otro momento de incertidumbre para la familia. Durante semanas no aparecieron coincidencias adecuadas en los registros disponibles, situación que aumentó la preocupación de sus seres queridos.
La esperanza llegó desde su propio hogar. Los análisis revelaron que su hermana menor, Elle Schara, era compatible para realizar la donación. La noticia significó un enorme alivio para ambas y abrió la puerta a una nueva etapa en el tratamiento.
En julio de 2025 se efectuó con éxito el trasplante de células madre, un procedimiento que marcó un punto de inflexión en la lucha contra la enfermedad. A partir de entonces comenzó una recuperación progresiva acompañada de controles médicos constantes, hospitalizaciones y terapias complementarias.
Meses después, Kendall compartió públicamente su experiencia y relató los desafíos físicos y emocionales que enfrentó durante el proceso. Reconoció que atravesó momentos complejos, pero destacó que mantuvo la esperanza y una actitud positiva incluso en las etapas más difíciles del tratamiento.
Hoy, la joven se encuentra en remisión completa. Los resultados de los exámenes más recientes no muestran rastros detectables de leucemia, una noticia que representa una victoria significativa después de meses de lucha.
Además de retomar sus estudios universitarios, Kendall ha decidido utilizar su historia para generar conciencia sobre la importancia de los registros de donantes de células madre. Su experiencia demuestra cómo una donación compatible puede convertirse en una oportunidad de vida para pacientes que enfrentan enfermedades hematológicas graves.
Lo que comenzó como una simple visita al dentista terminó revelando un problema de salud que requería atención urgente. Gracias al diagnóstico oportuno, el tratamiento especializado y el apoyo de su familia, la atleta logró superar una de las pruebas más difíciles de su vida y mirar nuevamente hacia el futuro con optimismo.


