Las negociaciones avanzan, pero Washington descarta un anuncio inmediato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redujo este domingo las expectativas sobre un posible acuerdo de paz con Irán, al señalar que las conversaciones continúan avanzando, pero que aún no existe un entendimiento definitivo entre ambas partes.
A través de un mensaje difundido en su plataforma Truth Social, el mandatario aseguró que instruyó a sus negociadores a actuar con prudencia y evitar decisiones apresuradas durante la etapa final de las conversaciones. Según Trump, la posición estadounidense considera que el paso del tiempo juega a su favor, por lo que no existe presión para cerrar el acuerdo de manera inmediata.
El gobernante también dejó claro que las restricciones impuestas a los puertos iraníes permanecerán vigentes mientras no exista un pacto formalmente firmado. De esta manera, Washington mantiene la presión económica y comercial sobre Teherán como parte de su estrategia negociadora.
Aunque durante las últimas horas surgieron versiones que apuntaban a un posible anuncio inminente, funcionarios estadounidenses rebajaron esas expectativas. De acuerdo con fuentes cercanas a la Casa Blanca, todavía quedan aspectos pendientes que requieren la aprobación de las máximas autoridades iraníes antes de concretar cualquier acuerdo definitivo.
Pese a la cautela mostrada por Trump, algunos integrantes de su administración mantienen una visión optimista sobre el rumbo de las conversaciones. El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que existe la posibilidad de avances significativos en el corto plazo, aunque evitó precisar fechas para una eventual firma.
Uno de los puntos más delicados de la negociación sigue siendo el futuro del Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas. El bloqueo parcial implementado por Irán tras el inicio del conflicto generó preocupación internacional debido a su impacto potencial sobre el comercio energético y los mercados globales.
La situación en Ormuz ha sido uno de los principales obstáculos en el diálogo impulsado con mediación de Pakistán desde la tregua alcanzada entre Washington y Teherán a principios de abril. Las partes buscan una fórmula que garantice la seguridad de la navegación comercial sin comprometer los intereses estratégicos de cada país.
Mientras continúan las negociaciones, la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos. Un eventual acuerdo podría contribuir a reducir las tensiones en Oriente Medio, aliviar restricciones económicas y favorecer la estabilidad de una región que ha enfrentado meses de incertidumbre y confrontación militar.


