San José — El Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos respaldó la modernización del Sistema Eléctrico Nacional, pero envió a la Asamblea Legislativa una advertencia técnica que complica el avance del proyecto 23.414: el texto actual no establece mecanismos concretos que garanticen una reducción en las tarifas eléctricas para los usuarios finales.
«El hecho de que los agentes puedan negociar excedentes no garantiza que se logre un mejor precio para el consumidor final, tampoco garantiza el pago de inversiones realizadas, ni el cumplimiento con requisitos mínimos de servicios auxiliares necesarios para operar el Sistema Eléctrico Nacional», señaló el CFIA en su criterio técnico.
Qué apoya el CFIA
El gremio no se opone a la reforma. Coincide en la necesidad de actualizar el marco normativo para mejorar la eficiencia del sistema, incorporar nuevas tecnologías y avanzar hacia un modelo energético basado en descarbonización, descentralización y digitalización. También respalda fortalecer los mecanismos de peajes de distribución y permitir el acceso de consumidores a un sistema más flexible e inteligente.
Qué le falta al proyecto
El problema, según el CFIA, es que la apertura que propone el proyecto no viene acompañada de garantías para el usuario ni para la estabilidad del sistema. La organización advirtió sobre vacíos en aspectos de respaldo energético, continuidad del servicio y sostenibilidad de las inversiones, elementos que considera fundamentales antes de aprobar cualquier cambio estructural.
El CFIA ofreció apoyo técnico para generar espacios de diálogo entre los sectores involucrados y construir una propuesta consensuada.
El contexto: el proyecto bajo fuego cruzado
El criterio del CFIA se suma a las voces críticas que ya acumula el proyecto, incluyendo el secretario general del PLN, la Juventud Liberacionista, el Frente Amplio, la Fecon y los sindicatos del sector eléctrico. Todos señalan distintos problemas, pero comparten un diagnóstico: el texto necesita más trabajo antes de ser votado.


