martes, 16 junio 2026
- Publicidad -

¿Por qué casi todos somos diestros? La ciencia cree haber encontrado la respuesta definitiva

Un estudio internacional señala que dos cambios clave en la evolución humana habrían impulsado el predominio de la mano derecha, una característica que distingue a nuestra especie de la mayoría de los primates.

La preferencia por utilizar la mano derecha para escribir, comer o realizar tareas cotidianas es una característica compartida por cerca del 90% de la población mundial. Aunque durante décadas científicos de distintas áreas han intentado explicar este fenómeno, una nueva investigación aporta evidencia que podría aclarar uno de los grandes enigmas de la evolución humana.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford concluyó que la marcada tendencia hacia la lateralidad derecha estaría estrechamente relacionada con dos hitos fundamentales en la historia de nuestra especie: la adopción de la postura erguida y el crecimiento progresivo del cerebro humano.

Los resultados fueron publicados en la revista científica PLOS Biology tras analizar información de más de 2.000 individuos pertenecientes a 41 especies diferentes de monos y simios. El objetivo era determinar qué factores explican que los seres humanos presenten una preferencia manual mucho más marcada que otros primates.

Según los especialistas, el desarrollo del bipedismo permitió que nuestros antepasados liberaran las manos de las funciones relacionadas con el desplazamiento. Esto abrió la puerta a actividades más complejas, como la fabricación de herramientas, el transporte de objetos y la comunicación mediante gestos, favoreciendo el uso dominante de una de las extremidades.

Posteriormente, el crecimiento y la reorganización del cerebro habrían reforzado esta tendencia. Los científicos explican que una mayor especialización de los hemisferios cerebrales permitió optimizar determinadas funciones motoras, consolidando con el tiempo la preferencia por la mano derecha en gran parte de la población.

Durante la investigación también se evaluaron otras posibles explicaciones, entre ellas el tamaño corporal, la dieta, la organización social, el hábitat y el uso de herramientas. Sin embargo, ninguna mostró una relación tan consistente con la lateralidad como la combinación entre caminar erguidos y el aumento del tamaño cerebral.

El estudio además comparó diferentes especies humanas extintas. Tanto los neandertales como el Homo erectus mostraban una inclinación similar hacia el uso predominante de la mano derecha, un patrón que parece haberse mantenido durante gran parte de la evolución humana.

En contraste, el Homo floresiensis, una especie que habitó hace miles de años en lo que actualmente es Indonesia, presentó características distintas. Su cerebro era considerablemente más pequeño y combinaba la marcha bípeda con frecuentes actividades de escalada, lo que podría explicar una menor especialización manual.

Para los investigadores, estos hallazgos ayudan a entender por qué los seres humanos presentan una lateralidad mucho más definida que la observada en otros primates. Además, refuerzan la teoría de que el predominio de los diestros no es una simple coincidencia genética, sino el resultado de millones de años de transformaciones biológicas y adaptaciones evolutivas.

Aunque el debate científico continúa y aún existen preguntas sin resolver sobre la influencia de la genética y el ambiente, el trabajo aporta una de las explicaciones más completas hasta ahora sobre una característica que acompaña a la humanidad desde sus orígenes.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente