Las autoridades confirmaron el hallazgo en una peligrosa caverna del atolón de Vaavu, mientras continúan las labores para recuperar los restos tras varios días de operaciones de alto riesgo.
Las autoridades de Maldivas confirmaron este lunes la localización de los cuerpos de cuatro turistas italianos que permanecían desaparecidos desde el pasado 14 de mayo, luego de quedar atrapados durante una inmersión en una cueva submarina del atolón de Vaavu.
El hallazgo fue realizado por equipos de rescate especializados en el interior de una estrecha cavidad ubicada a unos 60 metros de profundidad, una cifra que supera ampliamente el límite permitido para el buceo recreativo en el país. La operación fue coordinada entre la Guardia Costera y la Policía maldiva, con apoyo de especialistas internacionales enviados por el gobierno italiano.
Según las autoridades, la complejidad del rescate obligó a modificar varias veces las maniobras debido a las fuertes corrientes, la oscuridad total y los estrechos pasadizos dentro de la cueva. Expertos de la Red de Alerta de Buzos (DAN) y equipos técnicos del Reino Unido y Australia colaboraron con tecnología especializada para facilitar las inmersiones.
Las víctimas fueron identificadas como Monica Montefalcone, profesora asociada de Ecología de la Universidad de Génova; su hija Giorgia Sommacal; el biólogo marino Federico Gualtieri y la investigadora Muriel Oddenino. Días antes ya había sido recuperado el cuerpo del instructor de buceo Gianluca Benedetti, quien lideraba la expedición.
El grupo viajaba a bordo del yate turístico Duke of York y realizaba una inmersión técnica profunda sin contar, presuntamente, con el permiso especial requerido por las autoridades marítimas locales.
La tragedia se agravó el pasado fin de semana con la muerte del sargento Mohamed Mahudhee, miembro de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas, quien participaba en las labores de búsqueda y sufrió complicaciones relacionadas con la enfermedad de descompresión durante una inmersión de rescate.
Tras este incidente, el gobierno maldivo reforzó los protocolos de seguridad y suspendió temporalmente nuevas inmersiones en las zonas más peligrosas de la cueva mientras continúan las investigaciones sobre el accidente.


