Un grupo de países europeos, junto con aliados internacionales como Australia y Costa Rica, dio este viernes un paso clave para impulsar la creación de un tribunal especial que buscará juzgar la invasión rusa contra Ucrania, conflicto que ya supera los cuatro años y continúa generando tensiones globales.
La iniciativa fue respaldada por 34 países miembros del Council of Europe, además de la European Union, durante una reunión realizada en Chisinau, capital de Moldavia. El objetivo es avanzar en la conformación de un órgano judicial internacional que permita investigar y eventualmente procesar a responsables políticos y militares vinculados con la ofensiva rusa iniciada en 2022.
La decisión representa un nuevo intento de las potencias occidentales y sus aliados por aumentar la presión internacional sobre Russia, en momentos en que la guerra continúa dejando miles de muertos, desplazados y daños masivos en infraestructura ucraniana.
El secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, aseguró que el proceso marca un avance importante hacia la rendición de cuentas por la invasión.
“Se acerca el momento en que Rusia deberá responder por su agresión”, señaló el jerarca en un comunicado difundido tras el encuentro diplomático.
La propuesta del tribunal especial fue promovida inicialmente por el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, quien desde hace meses insiste en la necesidad de crear mecanismos internacionales capaces de juzgar el denominado “crimen de agresión”, figura jurídica relacionada con el inicio de guerras o invasiones ilegales.
Uno de los principales obstáculos ha sido la limitada capacidad de la International Criminal Court para procesar este tipo de delitos específicos en el caso ruso. Moscú no reconoce la jurisdicción de la corte y rechaza cualquier investigación internacional relacionada con la guerra.
Precisamente por esa razón, el nuevo tribunal buscaría llenar ese vacío legal mediante una estructura independiente respaldada por países europeos y socios internacionales.
El Comité de Ministros del Consejo de Europa aprobó una resolución que establece las bases para crear un “comité de dirección”, encargado de definir la estructura legal y operativa del futuro tribunal.
Aunque el respaldo internacional fue amplio, no todos los países europeos decidieron sumarse por ahora. Entre las naciones que todavía se mantienen al margen aparecen Hungary, Slovakia, Turkey y Serbia, además de otras naciones de Europa del Este y los Balcanes.
Por su parte, el gobierno ruso ya reaccionó anticipadamente y advirtió que considerará “sin efecto” cualquier resolución o sentencia emitida por ese eventual tribunal.
Desde el inicio de la invasión, Rusia ha enfrentado sanciones económicas, aislamiento diplomático y múltiples investigaciones internacionales por presuntos crímenes cometidos durante la guerra. Sin embargo, esta nueva iniciativa busca ir más allá y abrir la puerta a procesos judiciales específicos contra quienes ordenaron o facilitaron la ofensiva militar.
La participación de Costa Rica en el respaldo político al proyecto también refleja la posición histórica del país en favor del derecho internacional, los mecanismos multilaterales y la resolución pacífica de conflictos internacionales.


