La indignación crece en Costa Rica luego de que un artista urbano, presuntamente relacionado con estructuras criminales del Caribe costarricense, difundiera un video musical (el cual no compartiremos por respeto a la familia) en el que celebra el asesinato del oficial de Fuerza Pública Gerson Rosales Cascante.
La publicación apareció pocas horas después del ataque armado ocurrido en Batán de Matina, Limón, donde el policía perdió la vida tras recibir disparos mientras realizaba labores de patrullaje junto a otros oficiales.
Lo que más preocupa a las autoridades y a vecinos de la zona es que la canción no solo hace referencia al homicidio, sino que además menciona de forma explícita a una organización criminal que opera en el Caribe y que es investigada por múltiples hechos violentos.
En la grabación también se hacen alusiones a figuras ligadas al narcotráfico nacional, incluyendo menciones indirectas a estructuras vinculadas con el prófugo más buscado del país, alias “Diablo”.
El contenido rápidamente comenzó a circular en redes sociales, provocando fuertes críticas debido a que, según usuarios y autoridades, el video glorifica el asesinato del oficial y envía un mensaje de respaldo a grupos criminales.
Las pesquisas judiciales apuntan a que detrás del ataque contra los policías estaría la organización liderada por alias “Tan”, identificado por el OIJ como Jonathan Pérez Méndez, señalado como uno de los principales generadores de violencia en Batán y sectores cercanos.
Las autoridades sospechan que esta agrupación estaría involucrada en homicidios, narcotráfico y disputas territoriales relacionadas con la venta de droga en Limón.
El caso del oficial Gerson Rosales ha generado enorme conmoción nacional, especialmente porque el joven policía era reconocido por sus compañeros como un funcionario comprometido y disciplinado dentro de la Fuerza Pública.
Mientras tanto, investigadores analizan no solo el ataque armado, sino también el alcance del material difundido en redes sociales, debido a la posible apología del delito y la utilización de contenido musical para enviar mensajes entre organizaciones criminales.


