San José — Siete allanamientos relacionados con investigaciones por pornografía infantil en los primeros cinco meses de 2026: uno cada tres semanas, en promedio. El dato, divulgado por las autoridades judiciales, se suma a las 10.000 incidencias vinculadas a protección de menores que el sistema de emergencias 9-1-1 ya registra en lo que va del año, una cifra que refleja la dimensión real de un problema que suele ocurrir fuera de la vista pública.
En 2025 se realizaron 19 operativos por este mismo delito. El ritmo de 2026 proyecta superar esa marca si continúa la tendencia.
Quiénes cometen estos crímenes
Uno de los aspectos que más dificulta la prevención es el perfil de los agresores. Los expertos advierten que las personas que producen, almacenan o difunden pornografía infantil pueden aparentar un comportamiento completamente normal en su entorno cotidiano, e incluso ocupar cargos de responsabilidad o confianza en sus trabajos o comunidades.
Estos delitos están vinculados con la pedofilia, un trastorno psiquiátrico tipificado. Sin embargo, los especialistas son categóricos en un punto: aunque la condición psiquiátrica no se elige, cometer crímenes sí es una decisión.
Las penas y la ley costarricense
En Costa Rica, producir, almacenar y difundir pornografía infantil se castiga con penas de hasta nueve años de cárcel. La legislación también contempla sanciones por el delito de grooming —la captación de menores con fines sexuales a través de medios digitales— y por la explotación sexual comercial.
Qué pueden hacer las familias
Los expertos recomiendan supervisar activamente con quién se comunican los menores y qué contenido consumen, especialmente en redes sociales y plataformas de mensajería. La recomendación central es siempre escuchar a los niños y creerles cuando alertan sobre una situación que los incomoda.
La pregunta de si los menores deben tener acceso a redes sociales desde edades tempranas es una que cada familia debe responder con información. Si necesita orientación o quiere reportar una situación, puede comunicarse al PANI: 1147, al Colegio de Profesionales en Psicología: 8002737869 o al 9-1-1.


