Autoridades de salud aseguran que el riesgo para la población es bajo, pero mantienen monitoreo y posibles aislamientos para viajeros vinculados al brote detectado en el crucero MV Hondius.
Las autoridades del estado de Utah comenzaron a prepararse para el regreso de varios pasajeros que estuvieron a bordo del crucero MV Hondius, donde se reportó un brote de hantavirus que ya ha sido relacionado con varias muertes investigadas internacionalmente.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah confirmó que al menos tres residentes del estado estuvieron entre los estadounidenses evacuados del barco durante el fin de semana, luego de que surgieran casos sospechosos de la enfermedad durante la travesía.
Aunque los pasajeros permanecen bajo vigilancia médica, las autoridades insistieron en que el riesgo de contagio para la población general sigue siendo bajo. Aun así, indicaron que trabajan junto con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y departamentos locales de salud para monitorear cualquier posible síntoma.
“Queremos llevar tranquilidad a la población y garantizar que se están tomando todas las medidas necesarias para evitar riesgos”, señalaron funcionarios sanitarios del estado.
El protocolo establecido contempla contacto permanente con los viajeros y acceso inmediato a servicios médicos en caso de presentar síntomas compatibles con el hantavirus de los Andes, una variante poco común en Norteamérica y que ha despertado preocupación entre especialistas debido a sus características de transmisión.
Las autoridades explicaron que, aunque la cepa Andes es conocida principalmente en Sudamérica, epidemiólogos de esa región están colaborando con expertos estadounidenses para comprender mejor el comportamiento del virus y fortalecer las medidas de prevención.
La epidemióloga estatal, la doctora Leisha Nolen, aseguró que existe preocupación por las personas directamente expuestas durante el viaje, pero descartó por ahora un escenario de propagación masiva.
El crucero había partido desde Argentina a inicios de abril y cruzaba el Atlántico con aproximadamente 150 pasajeros provenientes de más de 20 países. Según reportes preliminares, la World Health Organization investiga al menos tres muertes potencialmente relacionadas con el brote.
Mientras tanto, varios ciudadanos estadounidenses fueron trasladados a centros de cuarentena en Nebraska y otros estados. Uno de los pasajeros dio positivo al virus y fue aislado bajo protocolos médicos más estrictos, aunque las autoridades indicaron que presenta síntomas leves.
Expertos recalcan que el hantavirus no se transmite con la misma facilidad que enfermedades respiratorias como el COVID-19, pero mantienen vigilancia preventiva mientras continúan las investigaciones sobre el origen exacto del brote y las condiciones dentro de la embarcación.


