30 minutos de recesos consecutivos y ninguna explicación: el debut que irrita a los ticos
San José — La nueva Asamblea Legislativa lleva apenas días de sesionar y ya generó uno de los momentos más comentados en redes sociales: tres recesos consecutivos que sumaron 30 minutos durante la sesión de este martes, ninguno de ellos explicado públicamente. Los ciudadanos que seguían la transmisión oficial no tardaron en reaccionar.
Todo comenzó cuando la diputada Claudia Dobles solicitó un primer receso de diez minutos. Luego Abril Gordienko pidió otros diez minutos adicionales. Y finalmente la presidenta del Congreso, Yara Jiménez, extendió ese segundo receso por diez minutos más. En ninguno de los tres casos se ofreció una explicación pública sobre el motivo.
Lo que decían los usuarios en la transmisión
Los comentarios en la plataforma oficial capturaron el hartazgo con precisión. «OTRA VEZ LOS RECESOS», escribió @josemariaramirezmorales. Otro usuario, @GeiderPiñarMasís, ironizó: «20 minutos me da tiempo para bañarme y hacerme de comer para volver a escuchar el control político.» El comentario de @brunorj4689 fue más directo: «ya les hacía falta un cafecito.»
El malestar no era solo de personas desconectadas del proceso legislativo: varios de los comentaristas señalaban estar siguiendo la sesión con interés y cuestionaban precisamente la opacidad en la gestión del tiempo del Plenario.
El fondo del reclamo: transparencia en tiempo real
Un ciudadano que conversó con medios de comunicación sobre el episodio puso en palabras lo que muchos comentaban en la transmisión. «Como ciudadano, considero que cuando un diputado solicita un receso debería explicar para qué lo necesita. De lo contrario, queda la sensación de que se está perdiendo el tiempo, aunque tal vez no sea así.»
El mismo ciudadano añadió que este tipo de situaciones refuerzan una percepción ya consolidada: «La ciudadanía, en términos generales, tiene una mala imagen de la Asamblea Legislativa. Precisamente por eso, los diputados deberían cuidar detalles como este y mantener una rendición de cuentas constante.»
Una tensión estructural del Congreso costarricense
Los recesos sin justificación no son un fenómeno nuevo en la Asamblea Legislativa. En muchos casos responden a negociaciones entre fracciones, ajustes de texto en proyectos o coordinaciones que no pueden hacerse en el Plenario. El problema es que cuando esa dinámica ocurre en silencio durante una transmisión pública, la ausencia de explicación genera exactamente el efecto contrario al que busca una legislatura que quiere proyectar eficiencia y transparencia.
La nueva Asamblea arrancó con promesas de una agenda ágil y sin «discursos demagógicos», en palabras del jefe de fracción del PPSO, Nogui Acosta. Treinta minutos de recesos sin contexto en la primera semana de sesiones son una señal de que la brecha entre esa promesa y la percepción ciudadana puede cerrarse o abrirse dependiendo de pequeños detalles como este.


