Washington — El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció este viernes 8 de mayo la liberación inicial de archivos inéditos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP), como parte del Sistema Presidencial de Desclasificación e Informes de Encuentros impulsado por la administración Trump. La primera entrega incluye 162 archivos que abarcan cables diplomáticos, informes del FBI, transcripciones de misiones de la NASA y material gráfico sobre incidentes de UAP en distintas décadas.
El giro más revelador no está en lo que los archivos muestran, sino en lo que admiten. Los primeros materiales publicados corresponden a casos sin resolver, lo que significa que, tras años de custodia, el gobierno de Estados Unidos admite que no ha podido determinar de forma definitiva la naturaleza de los fenómenos observados.
Qué contiene la primera entrega
La colección incluye imágenes de la misión Apolo 17 de 1972 donde se aprecian tres luces sobre el terreno lunar, informes de avistamientos de distintas décadas, testimonios de militares y registros visuales capturados por distintas agencias.
El gobierno ha dado un paso inusual: ha pedido el apoyo del sector privado, solicitando análisis e información especializada para intentar descifrar los casos que han permanecido ocultos por décadas y que el aparato de inteligencia no pudo resolver. Todo el material está disponible para consulta pública en war.gov/UFO sin necesidad de autorización previa.
Un esfuerzo de siete agencias
La desclasificación involucra a la Casa Blanca, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, el Departamento de Energía, la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios, la NASA, el FBI y otros componentes de la comunidad de inteligencia.
El secretario de Guerra Pete Hegseth afirmó que el organismo está «alineado con el presidente Trump para brindar una transparencia sin precedentes sobre el conocimiento del gobierno acerca de fenómenos anómalos no identificados». La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, confirmó que la ODNI coordina activamente los esfuerzos de desclasificación con el Departamento de Guerra.
El contexto: de Obama a Trump
Trump adelantó en febrero la difusión de estos archivos después de que el expresidente Barack Obama respondiera preguntas sobre vida extraterrestre en un podcast, donde afirmó que los fenómenos «son reales, pero yo no los he visto». Trump acusó a Obama de revelar «información clasificada» y cometió un «grave error».
En 2022, el Congreso estadounidense ordenó la desclasificación de documentos sobre UAP y creó la Oficina AARO para centralizar la revisión. El informe del Departamento de Defensa de 2024 documentó cientos de incidentes nuevos, pero concluyó que no existe evidencia de tecnología alienígena recuperada ni confirmación de vida extraterrestre.
La publicación de archivos adicionales continuará de forma progresiva conforme se localicen, revisen y desclasifiquen nuevos documentos, algunos de los cuales solo existen en formato físico.


