El alza de ₡152 en el diésel activa proceso para subir el precio del bus en semanas
San José — El aumento de ₡152 en el precio del litro de diésel, vigente desde este jueves 7 de mayo, no se detiene en las estaciones de servicio. Las empresas de autobuses solicitaron formalmente a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) una fijación tarifaria extraordinaria por «caso fortuito», y el ente regulador ya abrió el expediente correspondiente.
Vale aclarar un punto: aunque algunos reportes atribuyen la apertura del expediente a RECOPE, la competencia para fijar y modificar tarifas del transporte público es exclusiva de la ARESEP. RECOPE importa y distribuye los combustibles, pero no tiene facultad para ajustar precios de autobús.
Qué es un «caso fortuito» y por qué aplica ahora
La figura de «caso fortuito» en materia tarifaria permite a los operadores de transporte público solicitar un ajuste extraordinario cuando ocurre un cambio abrupto e imprevisto en sus costos de operación, fuera del ciclo regular de revisiones. El alza de ₡152 en el diésel —el combustible que mueve la flota de buses del país— cumple con ese criterio.
A diferencia del proceso ordinario de fijación tarifaria, que sigue un calendario y plazos más largos, el expediente por caso fortuito permite agilizar el análisis. Sin embargo, la ARESEP igualmente debe revisar el impacto real en los costos de cada ruta y determinar el monto del ajuste antes de aprobarlo. Ese proceso puede tomar varias semanas.
Quién paga al final
De aprobarse el ajuste, el aumento se reflejaría en el precio del pasaje que pagan los usuarios del servicio de autobús en todo el país. El monto variaría según la ruta, la distancia y las condiciones operativas de cada concesionario. Las rutas que operan con mayor kilometraje o en zonas donde el costo logístico es más alto podrían registrar incrementos más significativos.
El alza del diésel aprobada esta semana fue la mayor de los tres combustibles: ₡152 frente a ₡123 de la regular y ₡103 de la súper. Para una flota que opera cientos de kilómetros diarios, ese diferencial se traduce directamente en colones adicionales por viaje que los transportistas argumentan no poder absorber sin un ajuste en las tarifas.


