El proyecto FLAMINGO permite recrear la evolución del cosmos desde poco después del Big Bang y ya es considerado uno de los modelos astronómicos más ambiciosos desarrollados hasta ahora.
Un grupo internacional de científicos presentó una de las simulaciones cosmológicas más grandes jamás construidas, un gigantesco modelo digital del Universo capaz de recrear cómo evolucionó el cosmos durante miles de millones de años.
El proyecto, conocido como FLAMINGO, reúne más de 2,5 petabytes de información, una cantidad tan enorme de datos que expertos la comparan con el tamaño de aproximadamente 500.000 películas en alta definición.
La iniciativa fue desarrollada por investigadores vinculados a la Escuela de Investigación Astronómica de los Países Bajos (NOVA) y varias universidades europeas, con el objetivo de reducir la distancia entre las observaciones modernas del espacio y las teorías científicas sobre el funcionamiento del Universo.
En los últimos años, los telescopios y observatorios espaciales han comenzado a captar imágenes cada vez más detalladas del cosmos. Sin embargo, interpretar toda esa información requiere modelos digitales mucho más complejos y precisos.
Ahí es donde entra FLAMINGO.
La simulación funciona como una especie de “universo virtual” que permite observar la evolución cósmica desde etapas posteriores al Big Bang hasta la actualidad, en un proceso que abarca más de 13.800 millones de años.
Gracias a esta herramienta, los investigadores pueden analizar cómo pequeñas variaciones de materia terminaron formando galaxias, cúmulos galácticos y enormes estructuras espaciales que hoy forman parte del Universo observable.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que no solo simula materia ordinaria, sino también materia oscura, un componente invisible que representa gran parte de la composición del cosmos y que sigue siendo uno de los mayores misterios de la astronomía moderna.
Según explicó Joop Schaye, el sistema permite estudiar simultáneamente la formación de galaxias y la evolución de las estructuras cósmicas en regiones gigantescas del espacio.
Además, el enorme volumen de datos facilita investigar fenómenos extremadamente raros, como cúmulos masivos de galaxias, cuásares muy luminosos y otros objetos difíciles de detectar en simulaciones más pequeñas.
Otro detalle que llamó la atención de la comunidad científica es que el proyecto fue liberado públicamente para investigadores de todo el mundo.
El científico Matthieu Schaller afirmó que compartir este tipo de recursos podría acelerar importantes descubrimientos astronómicos en los próximos años y facilitar nuevas investigaciones sobre la estructura del Universo.
El nombre FLAMINGO corresponde a las siglas en inglés de “Simulaciones de estructuras a gran escala totalmente hidrodinámicas con mapeo de todo el cielo”.
El avance también refleja cómo la inteligencia computacional y la supercomputación se están convirtiendo en herramientas fundamentales para responder preguntas que la humanidad lleva siglos intentando resolver: cómo nació el Universo, cómo evolucionó y qué fuerzas invisibles continúan moldeándolo.


