La Organización Mundial de la Salud aseguró que el brote detectado en el crucero MV Hondius permanece bajo control y que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, pese a las muertes y contagios confirmados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) salió este jueves a bajar el tono de alarma internacional generado por el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, una embarcación que actualmente se dirige hacia Islas Canarias tras registrar varios contagios y muertes durante su recorrido.
La directora de preparación y prevención de epidemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, fue enfática al señalar que la situación no representa el inicio de una pandemia similar al covid-19.
“Esto no es SARS-CoV-2”, afirmó la especialista, al explicar que el hantavirus tiene mecanismos de transmisión completamente distintos y mucho más limitados que los virus respiratorios que provocaron la emergencia sanitaria mundial en 2020.
Hasta el momento, las autoridades internacionales han confirmado cinco casos positivos relacionados directamente con el crucero, aunque el número total de personas bajo observación continúa creciendo debido al largo periodo de incubación del virus, que puede extenderse hasta seis semanas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que los primeros pasajeros infectados habían realizado previamente un recorrido turístico por zonas de Argentina, Chile y Uruguay enfocado en observación de aves, incluyendo lugares donde habitan especies de roedores asociadas al hantavirus.
Según detalló el organismo, cuando uno de los pasajeros presentó síntomas el pasado 9 de abril dentro del barco, inicialmente no se sospechó que pudiera tratarse de hantavirus, por lo que las pruebas específicas no se realizaron de inmediato.
Posteriormente, la esposa del hombre abandonó la embarcación en Santa Elena y viajó hacia Johannesburgo, donde falleció días después. Fue allí donde las pruebas médicas confirmaron la presencia del virus.
La OMS indicó que uno de los aspectos más inusuales del caso es que la transmisión habría ocurrido entre personas dentro del barco, algo extremadamente raro en este tipo de enfermedad y asociado específicamente con la cepa Andes del hantavirus.
La experta técnica Anaïs Legand explicó que el crucero representa un entorno muy particular debido al contacto estrecho y prolongado entre pasajeros en espacios cerrados.
Aun así, el organismo internacional insiste en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y que no existen señales de una propagación descontrolada.
Actualmente se realiza rastreo de contactos en varios países europeos y africanos para ubicar a pasajeros que abandonaron el barco antes de que se confirmara oficialmente el brote. Las investigaciones incluyen viajeros en Reino Unido, Suiza, Países Bajos y otros territorios.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias ordenaron que los pasajeros permanezcan aislados dentro de sus camarotes y que cualquier persona con síntomas se separe inmediatamente del resto de ocupantes.
El director de la OMS también confirmó que solicitó personalmente al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, autorización para que el crucero pudiera atracar en territorio español.
Según indicó, España aceptó recibir la embarcación y trabajar junto con organismos internacionales para controlar la situación sanitaria.
La OMS considera que las autoridades españolas tienen capacidad suficiente para manejar el riesgo y reiteró que, aunque podrían detectarse más contagios en las próximas semanas, el escenario actual continúa siendo muy diferente al de una pandemia global.


