El secretario de Estado de Estados Unidos sostuvo un encuentro con el papa León XIV en medio de crecientes diferencias diplomáticas por temas de guerra, armas nucleares e inmigración.
Washington intenta bajar la tensión con el Vaticano
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio llegó este jueves al Vaticano para reunirse con el papa León XIV, en un intento por aliviar el deterioro en las relaciones entre la Casa Blanca y la Santa Sede.
La visita ocurre semanas después de que el presidente Donald Trump lanzara fuertes críticas contra el pontífice por sus declaraciones sobre conflictos armados internacionales y su posición frente a la amenaza nuclear.
Rubio arribó al palacio apostólico para mantener primero una audiencia privada con el papa y posteriormente un encuentro con el cardenal Pietro Parolin, considerado el principal diplomático de la Santa Sede.
El conflicto se intensificó por la guerra con Irán
Las diferencias entre Washington y el Vaticano crecieron después de que León XIV hiciera llamados públicos a favor de la paz en Oriente Medio y cuestionara el tono utilizado por Trump durante la escalada militar relacionada con Irán.
El pontífice calificó como “inaceptable” la amenaza de destruir la civilización iraní, palabras que provocaron molestia en el mandatario republicano.
En abril, Trump respondió con declaraciones especialmente duras contra el líder de la Iglesia católica, al señalar que era “débil” frente al crimen y que tenía una mala visión de política exterior.
La tensión volvió a aumentar esta semana cuando Trump aseguró en una entrevista que el papa parecía considerar aceptable que Irán desarrollara armas nucleares.
El Vaticano responde a las críticas
Desde Roma, el papa León XIV respondió defendiendo la postura histórica de la Iglesia católica contra el armamento nuclear y reiteró que la misión del Vaticano es promover la paz y el diálogo.
“La Iglesia ha hablado durante años contra todas las armas nucleares”, afirmó el pontífice ante periodistas.
Por su parte, el cardenal Pietro Parolin aseguró que las críticas de Trump resultan extrañas porque, según dijo, el papa simplemente está cumpliendo con su papel espiritual y diplomático.
América Latina y Cuba también estuvieron sobre la mesa
Aunque el conflicto por Irán dominó la atención internacional, ambas delegaciones también discutieron otros temas geopolíticos sensibles, incluyendo América Latina, Cuba y Líbano.
La Santa Sede históricamente ha mantenido participación activa en negociaciones diplomáticas relacionadas con Cuba, mientras que Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha impulsado una línea más dura contra el gobierno de la isla.
El encuentro también tiene un componente simbólico importante debido a que León XIV se convirtió en el primer papa estadounidense de la historia tras su elección en mayo de 2025. Además, el pontífice conoce profundamente América Latina luego de pasar más de dos décadas como misionero en Perú, país donde incluso obtuvo la nacionalidad.
Libertad religiosa y migración marcan diferencias
Rubio afirmó antes de la reunión que existían numerosos temas de interés común entre Washington y el Vaticano, especialmente en materia de libertad religiosa.
Sin embargo, persisten desacuerdos importantes, sobre todo por las críticas del papa hacia las políticas migratorias impulsadas por Trump y su discurso sobre conflictos internacionales.
La reunión fue vista por analistas internacionales como un esfuerzo diplomático para evitar que las diferencias ideológicas entre ambas figuras sigan escalando públicamente en un momento de alta tensión global.
Un vínculo que ya tenía antecedentes
No es la primera vez que Marco Rubio se reúne con el pontífice. Ambos ya habían coincidido el año anterior en el Vaticano, junto al vicepresidente estadounidense JD Vance.
No obstante, este nuevo encuentro ocurre en un escenario mucho más delicado, marcado por disputas diplomáticas, tensiones militares internacionales y diferencias cada vez más visibles entre el discurso político de Washington y la postura pacifista defendida por la Santa Sede.


