San José — El diputado de Pueblo Soberano Ariel Mora aprovechó el cierre del período legislativo y el último informe de labores de Rodrigo Chaves para lanzar un mensaje directo a los 26 diputados de oposición: cuatro años para demostrar que su trabajo legislativo está a la altura de lo que cobran. El tono del llamado, más confrontativo que conciliador, marcó desde el inicio la disposición del oficialismo hacia el nuevo período.
«Quedan cuatro años para comprobar si con la misma velocidad con que esgrimen sus discursos y críticas, logran también ejercer una función legislativa seria, productiva y digna del salario que reciben», afirmó Mora en su intervención.
La crítica detrás del llamado a la unidad
El diputado reconoció que la oposición tiene el derecho y la función de cuestionar al Ejecutivo, pero trazó una línea entre ese rol y lo que describió como una estrategia de «descalificación permanente» para recuperar capital político perdido.
«En el discurso de algunos diputados opositores se percibe un profundo desazón, acompañado de un evidente resentimiento hacia la gestión del presidente Rodrigo Chaves. Es comprensible que desde su papel de oposición ejercen control político y cuestionen al Poder Ejecutivo. Lo que resulta menos aceptable es que pretendan convertir la descalificación permanente en estrategia para levantar un prestigio político ya bastante deteriorado», señaló.
El comentario llegó un día después de que varias jefas y jefes de fracción opositora cuestionaron el informe de Chaves por falta de autocrítica y por ofrecer datos que, según ellos, distaban de la realidad que vive la mayoría de los costarricenses.
Energía, territorios indígenas e infraestructura: los logros que defendió
Mora no limitó su intervención al plano político. Dedicó buena parte de su discurso a defender los resultados concretos de la administración saliente en tres áreas que, en su lectura, revelan la distancia entre el gobierno y sus críticos.
En materia energética, recordó que en 2025 el ICE adquirió cerca de 400 MWh vinculados a excedentes de generación distribuida, y que se modernizaron 314 estaciones hidrometeorológicas en todo el país como parte de la gestión preventiva frente al fenómeno de El Niño. «Se modernizaron 314 estaciones hidrometeorológicas. Eso significa más información, más planificación, protección, suministro eléctrico, apoyo al agro y capacidad para gestionar riesgos», sostuvo.
En el tema de territorios indígenas, el legislador apeló a un tono más emocional para reivindicar lo que calificó como una política de reducción de brechas históricas. «Los pueblos indígenas no son una nota al pie del desarrollo nacional, sino que son raíz, son memoria, cultura viva y parte esencial de Costa Rica que queremos», afirmó.
El «continuismo responsable» como marco del nuevo período
Mora definió el horizonte de los próximos cuatro años bajo el concepto de «continuismo responsable», un término que el oficialismo ha empezado a posicionar como alternativa al cambio brusco. En su lectura, continuar no es sinónimo de inmovilismo, sino de profundizar una ruta ya trazada.
«El continuismo responsable no significa quedarse quietos, sino asegurar que el proceso no se detenga, que las obras continúen y que la ruta trazada hacia el desarrollo se fortalezca», explicó. El marco conceptual llega el mismo día en que la presidenta electa Laura Fernández presentó un gabinete que la oposición calificó como una extensión directa del gobierno saliente, con Rodrigo Chaves como ministro de la Presidencia y de Hacienda.


