Las autoridades sanitarias internacionales ampliaron el seguimiento de contactos tras el brote de hantavirus en un crucero, mientras crecen las investigaciones sobre el origen del contagio.
La Organización Mundial de la Salud intensificó sus acciones para ubicar a decenas de personas que viajaron en un vuelo donde se trasladó una de las víctimas del brote registrado en el crucero MV Hondius. En total, se busca a más de 80 pasajeros como parte de un protocolo preventivo para descartar posibles contagios.
El caso sigue bajo análisis mientras la embarcación permanece frente a Cabo Verde con cerca de 147 personas a bordo. Hasta ahora, tres fallecimientos han sido vinculados de forma preliminar al hantavirus, aunque las investigaciones continúan para confirmar las causas exactas.
Hipótesis apunta a un contagio antes del viaje
Según los especialistas, la teoría más fuerte es que la infección no se originó dentro del barco, sino antes de que los pasajeros iniciaran la travesía. Esto se basa en el periodo de incubación del virus, que puede tardar varias semanas en manifestarse.
El crucero había partido desde Ushuaia, una zona donde los viajeros realizaron actividades al aire libre, incluyendo contacto con entornos naturales donde podrían existir roedores portadores del virus.
Seguimiento internacional y control sanitario
Como parte de las medidas de prevención, la OMS trabaja en conjunto con distintos países para localizar tanto a pasajeros del vuelo como a personas que pudieron haber tenido contacto con los casos confirmados o sospechosos.
Además, se mantiene vigilancia sobre quienes desembarcaron en diferentes escalas durante el recorrido del crucero, así como sobre posibles exposiciones en islas visitadas durante el trayecto.
Riesgo bajo, pero con precaución
A pesar del despliegue sanitario, las autoridades han reiterado que el riesgo de propagación a gran escala es bajo. El hantavirus no se transmite fácilmente entre personas y, en los pocos casos donde ocurre, suele darse en situaciones de contacto muy cercano.
Mientras tanto, el enfoque principal sigue siendo contener cualquier posible cadena de contagio y esclarecer con precisión cómo se produjo la infección inicial. El caso continúa bajo monitoreo internacional, en medio de un esfuerzo coordinado para evitar mayores complicaciones.


