El panorama climático de este martes cambia conforme avanza el día. Aunque la mañana arrancó con condiciones relativamente estables en varias regiones del país, las autoridades meteorológicas advierten que la tarde traerá un giro importante con lluvias de consideración en distintos puntos del territorio nacional.
El aviso fue emitido por el Instituto Meteorológico Nacional, que mantiene bajo observación el comportamiento de la atmósfera debido al acercamiento de un fenómeno clave en esta época del año: la Zona de Convergencia Intertropical.
Un patrón típico de la transición lluviosa
Este sistema, característico de la temporada lluviosa en Centroamérica, favorece la formación de nubes densas y tormentas al interactuar con altas temperaturas y humedad acumulada desde horas tempranas. Es justamente esa combinación la que genera condiciones propicias para aguaceros intensos durante la tarde.
Desde temprano, ya se percibían señales de inestabilidad, principalmente en sectores costeros, donde la nubosidad comenzó a desplazarse hacia el interior del país, alcanzando regiones como la Zona Norte y el Valle Central.
Regiones bajo mayor impacto
El pronóstico apunta a que las precipitaciones más fuertes se concentrarán en el Pacífico Central y Sur, además del centro-oeste del Valle Central, donde podrían presentarse tormentas eléctricas acompañadas de lluvias intensas en cortos periodos.
- Pacífico Sur y Central: se estiman acumulados entre 30 mm y 60 mm, con máximos puntuales de hasta 85 mm.
- Valle Central: lluvias moderadas a fuertes con tormenta eléctrica, acumulados entre 20 mm y 65 mm.
- Pacífico Norte: aguaceros aislados con posibles tormentas, entre 20 mm y 40 mm, con máximos de 60 mm.
- Caribe y Zona Norte: lluvias localizadas con intensidad variable, entre 10 mm y 40 mm, aunque no se descartan picos superiores.
Riesgos que no se deben subestimar
Más allá de la cantidad de lluvia, el principal factor de preocupación es la intensidad en lapsos cortos. Este tipo de eventos incrementa el riesgo de inundaciones repentinas, especialmente en zonas urbanas con sistemas de drenaje saturados o deficientes.
Además, el monitoreo se mantiene activo en varias cuencas del país —principalmente en el Pacífico Sur, Pacífico Central, Caribe Norte y la península de Nicoya— debido a la acumulación previa de humedad en los suelos.
Otro elemento a tomar en cuenta son las ráfagas de viento asociadas a las tormentas, que podrían alcanzar velocidades cercanas a los 80 km/h en casos aislados, generando posibles caídas de ramas, afectación en tendido eléctrico y daños menores en infraestructura.
Llamado a la prevención
Ante este escenario, las autoridades insisten en la importancia de la prevención, sobre todo en comunidades vulnerables a inundaciones o deslizamientos. Evitar cruzar ríos crecidos, mantenerse informado y tomar precauciones durante tormentas eléctricas son medidas clave para reducir riesgos.
Este comportamiento climático se enmarca dentro del inicio progresivo de la estación lluviosa en el país, una etapa donde los cambios bruscos en el tiempo se vuelven cada vez más frecuentes, especialmente en horas de la tarde y noche.


