Lo que inicialmente se manejó como un accidente de tránsito en Grecia ahora toma un giro más delicado: el conductor involucrado, identificado como Carlos David Salas, preparador físico de la Liga Deportiva Alajuelense, manejaba bajo los efectos del alcohol al momento del impacto.
El dato fue confirmado por la Policía de Tránsito, luego de que al funcionario se le aplicaran dos pruebas de alcoholemia en el sitio del suceso. Ambas arrojaron resultados positivos, con niveles que superan ampliamente lo permitido por la legislación costarricense.

Según explicó el oficial Martín Barrantes, la primera medición registró 0.66 gramos de alcohol por litro de sangre. Posteriormente, y por orden de la Fiscalía, se repitió la prueba aproximadamente 30 minutos después, obteniendo un resultado de 0.57, lo que refuerza la evidencia en su contra.

Versión del conductor queda en entredicho
Tras el incidente, Salas había señalado que el accidente se produjo porque se quedó dormido al volante. No obstante, los resultados de las pruebas contradicen esa versión y ahora forman parte clave del expediente judicial que se abrirá en su contra.
El hecho ocurrió alrededor de las 9:40 a. m., cuando el vehículo tipo 4×4 que conducía se salió de la vía, invadió la acera y embistió a dos peatones: una mujer adulta y una niña de 10 años.
Ambas víctimas fueron trasladadas de emergencia a centros médicos. La menor fue reportada como la más afectada, mientras que la adulta también requirió atención urgente. Incluso, una de ellas tuvo que ser remitida al Hospital México debido a la gravedad de sus lesiones.
Caso entra en fase judicial
Tras confirmarse el estado de ebriedad, la Fiscalía ordenó iniciar el proceso penal correspondiente. El conductor fue notificado en el lugar y deberá presentarse ante las autoridades judiciales el próximo lunes.
El caso se tramitará bajo la figura de lesiones culposas, aunque esto podría variar dependiendo de la evolución médica de las víctimas y de los elementos que se incorporen durante la investigación.
Este suceso no solo genera repercusiones legales, sino que también coloca bajo escrutinio público a una figura vinculada directamente con uno de los clubes más importantes del país, en un contexto donde la seguridad vial y la conducción responsable siguen siendo temas críticos en Costa Rica.


