Una transformación importante comenzará a tomar forma en una de las rutas más transitadas del país. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) confirmó que este lunes 27 de abril arrancarán los trabajos para demoler la estructura del antiguo peaje ubicado sobre la carretera General Cañas.
Aunque muchos conductores ya se habían acostumbrado a ver esta infraestructura sin uso desde septiembre de 2025, su eliminación marca un paso concreto dentro del proceso de modernización de la vía que conecta San José con Alajuela.
Intervención responde a proyecto mayor
La demolición no es un hecho aislado. Forma parte del plan de ampliación de la carretera San José–San Ramón, una iniciativa que busca mejorar la fluidez vehicular en un corredor clave para el desarrollo económico y la movilidad diaria de miles de personas.
Este tramo es considerado estratégico, ya que conecta con el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y concentra un alto volumen de tránsito pesado y liviano.
Habrá cierres parciales en horario nocturno
Para minimizar afectaciones durante el día, las autoridades optaron por realizar las labores en horario nocturno, específicamente entre las 9:00 de la noche y las 5:00 de la mañana.
Durante ese periodo, se aplicarán restricciones importantes:
- El paso en sentido San José hacia Alajuela estará cerrado a partir del cruce de la Cervecería Costa Rica.
- Los conductores deberán utilizar como ruta alterna el sector de Río Segundo.
- En dirección Alajuela hacia San José no se prevén cierres, por lo que el tránsito se mantendrá con normalidad.
Cinco días de trabajos intensos
El MOPT estima que las labores se desarrollarán durante un periodo aproximado de cinco días, siempre y cuando las condiciones climáticas y operativas lo permitan.
Este tipo de intervención implica maquinaria pesada, remoción de estructuras y ajustes en la carretera, por lo que se pide a los usuarios extremar precauciones al circular cerca del área intervenida.
Un cambio que impacta la dinámica vial
La desaparición de este peaje también representa un cambio simbólico en la forma en que se gestiona la infraestructura vial en el país, dejando atrás un punto que por años formó parte del recorrido cotidiano de miles de conductores.
Con este paso, se avanza hacia una carretera más amplia y adaptada a las necesidades actuales de movilidad, en una zona donde el crecimiento urbano y económico exige soluciones más eficientes.
Las autoridades hacen un llamado a la población para mantenerse informada, respetar la señalización temporal y tomar previsiones para evitar contratiempos durante los días de intervención.


