Europa replantea su confianza: Estados Unidos deja de ser visto como aliado clave
Un cambio silencioso pero profundo se está gestando en Europa. La percepción ciudadana sobre Estados Unidos ha dado un giro significativo en el último año, al punto de que, para muchos europeos, ya no representa un socio confiable, sino una posible amenaza.
Así lo refleja un sondeo realizado por Politico Europe en seis países del continente, cuyos resultados evidencian una transformación en la forma en que se entienden las relaciones internacionales en la región.
Un cambio de percepción marcado por decisiones políticas
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 parece haber sido un punto de inflexión. Sus posturas en política exterior, consideradas por muchos como impredecibles o confrontativas, han generado inquietud entre ciudadanos europeos que históricamente veían a Washington como garante de estabilidad.
Uno de los episodios que más impacto tuvo fue la amenaza de intervenir en Groenlandia, territorio vinculado a Dinamarca y miembro de la OTAN. Para muchos europeos, este tipo de declaraciones rompió con la lógica de cooperación entre aliados.
Datos que reflejan el distanciamiento
Según la encuesta, apenas un 12% de los ciudadanos en países como Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Bélgica considera a Estados Unidos un aliado. En contraste, un 36% lo percibe como una amenaza.
El dato más llamativo es que China, tradicionalmente vista con recelo en Occidente, es considerada un riesgo menor (29%) en comparación con Estados Unidos. Aun así, la principal preocupación sigue siendo Rusia, señalada como amenaza por una amplia mayoría.
En el caso de España, más de la mitad de la población encuestada considera a Estados Unidos un peligro, lo que refleja una de las posturas más críticas dentro del bloque.
La guerra y las tensiones geopolíticas influyen
Otro factor clave en este cambio de percepción es la postura estadounidense frente a conflictos internacionales, como las tensiones con Irán. En varios países europeos, estas acciones son vistas como intervenciones innecesarias o mal planificadas, lo que ha generado rechazo en la opinión pública.
Este contexto también explica por qué varios gobiernos europeos han optado por no involucrarse militarmente, alineándose más con el sentir de sus ciudadanos.
Europa mira hacia una mayor independencia
Ante este escenario, crece la idea de que Europa debe depender menos de Washington en temas de defensa. La mayoría de los encuestados respalda fortalecer las capacidades militares propias e incluso avanzar hacia una estructura de defensa común dentro de la Unión Europea.
Esta visión apunta a una “autonomía estratégica”, un concepto que ha ganado fuerza en los últimos años y que podría redefinir el equilibrio geopolítico global.
Una relación en transformación
Más allá de los datos puntuales, lo que refleja este sondeo es un cambio cultural y político de fondo. La relación entre Europa y Estados Unidos, que durante décadas fue considerada sólida e incuestionable, hoy atraviesa un proceso de revisión.
Las declaraciones de mandos militares europeos, que reconocen una menor confianza en el compromiso estadounidense, evidencian que este distanciamiento no solo se percibe a nivel ciudadano, sino también en estructuras clave de seguridad.
En un mundo cada vez más multipolar, Europa parece estar replanteando su lugar y sus alianzas. Y en ese proceso, la figura de Estados Unidos ya no ocupa el mismo rol que tuvo durante gran parte del siglo XX.


