Las conductas imprudentes al volante podrían tener pronto un castigo mucho más severo en Costa Rica. La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó en primer debate un proyecto de ley que pretende sancionar con multas de hasta ₡363.000 a quienes realicen acrobacias o maniobras temerarias en carretera.
La iniciativa surge en medio de la creciente preocupación por el aumento de comportamientos riesgosos en vías públicas, donde algunos conductores realizan “piruetas”, aceleraciones bruscas o exhibiciones que comprometen no solo su vida, sino también la de otros usuarios de la vía.
Conductas bajo la lupa
El proyecto plantea incluir estas acciones como faltas graves dentro de la Ley de Tránsito de Costa Rica, lo que implicaría sanciones económicas significativas y eventualmente otras consecuencias administrativas.
Entre las conductas que se buscan castigar destacan:
- Maniobras acrobáticas en carretera
- Carreras improvisadas o exhibiciones
- Conducción temeraria que ponga en riesgo a terceros
Además, la propuesta introduce un elemento novedoso: no solo el conductor sería sancionado.
Acompañantes también podrían ser multados
El texto aprobado en primer debate contempla castigos para los acompañantes que permitan o incentiven este tipo de conductas dentro del vehículo. La intención es atacar el problema desde una perspectiva más amplia, responsabilizando a todos los involucrados en este tipo de acciones.
Según los legisladores, muchas de estas maniobras se realizan con la complicidad o incluso la presión de quienes viajan como pasajeros, lo que incrementa el peligro en carretera.
Contexto: aumento de conductas riesgosas
En los últimos años, las autoridades han advertido sobre un incremento en comportamientos imprudentes, especialmente entre conductores jóvenes, algunos motivados por redes sociales o retos virales.
Este tipo de prácticas no solo eleva el riesgo de accidentes, sino que también complica la labor de cuerpos policiales y de emergencia, que deben atender incidentes prevenibles.
Lo que sigue en el proceso
El proyecto aún debe pasar un segundo debate para convertirse en ley. De aprobarse definitivamente, representaría un endurecimiento en las sanciones y un mensaje claro contra la conducción irresponsable en el país.
Mientras tanto, el tema ya genera discusión entre los costarricenses: algunos consideran que la medida es necesaria ante el nivel de imprudencia en carretera, mientras otros cuestionan si será suficiente para cambiar conductas arraigadas.
La pregunta queda abierta en la calle: ¿alcanzará esta propuesta para frenar a quienes convierten las vías en escenarios de riesgo?


