viernes, 5 junio 2026
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Madre de Junieysis revela inquietante forma en que su hija era vigilada dentro de su propia casa por hombre de 58 años

“Había más teléfonos escondidos”: el estremecedor relato de la mamá de Junieysis sobre el control que sufría.

El caso de la joven nicaragüense Junieysis Adely Merlo Espinoza sigue sumando elementos que reflejan un entorno de control y violencia previo a su muerte. Esta vez, fue su madre, Vilma Espinoza, quien expuso detalles que, según relata, su propia hija le confesó en vida y que hoy toman un peso aún más preocupante.

De acuerdo con el testimonio brindado por la madre a un medio nicaragüense, la joven habría descubierto que su expareja —principal sospechoso del crimen— la vigilaba dentro de la vivienda mediante dispositivos móviles ocultos.

Celulares escondidos y grabaciones constantes

Según el relato, la situación salió a la luz cuando Junieysis encontró al menos dos teléfonos escondidos en la casa. Estos dispositivos, aparentemente, eran utilizados para grabar sus conversaciones privadas.

La preocupación aumentó cuando, según contó la madre, el propio sospechoso le habría indicado a la víctima que no se trataba de casos aislados.

“Le dijo que no eran solo esos dos teléfonos, que tenía varios más con grabaciones de todo lo que hablaba”, relató Espinoza, describiendo un escenario de vigilancia constante que habría afectado la vida diaria de su hija.

Un historial previo de violencia

Este nuevo señalamiento coincide con información ya conocida del caso: Junieysis había acudido en marzo de 2025 a instancias judiciales en Costa Rica para solicitar medidas de protección por violencia doméstica.

Dichas medidas, sin embargo, expiraron en marzo de 2026, pocas semanas antes de que ocurriera el hecho que hoy se investiga como un posible femicidio.

Especialistas han advertido en múltiples ocasiones que la vigilancia extrema, el control de comunicaciones y el aislamiento son señales de riesgo en relaciones violentas, elementos que ahora aparecen vinculados a este caso.

Una madre marcada por la pérdida y la distancia

Más allá de los detalles del expediente, el dolor de la familia se centra también en la separación. Espinoza recordó que la última vez que vio a su hija fue entre noviembre y diciembre del año anterior, cuando Junieysis viajó a Nicaragua para acompañar a su padre enfermo.

Tras ese periodo, la joven regresó a Costa Rica, donde continuó su vida junto a sus dos hijas pequeñas.

Las niñas, el motor de su vida

Uno de los aspectos que más recalca la madre es el vínculo profundo que existía entre Junieysis y sus gemelas de cuatro años. Según su testimonio, las niñas eran el centro de su vida y su mayor preocupación.

Incluso, la joven tenía la intención de llevárselas a Nicaragua, una decisión que, según su madre, no habría sido permitida por su expareja.

Actualmente, las menores permanecen bajo custodia del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), mientras se define su situación legal.

Petición de justicia y custodia

En medio del duelo, la familia mantiene dos solicitudes claras: que se haga justicia por la muerte de Junieysis y que las niñas puedan reunirse con sus familiares en Nicaragua.

Espinoza insiste en que su prioridad es el bienestar de sus nietas, al tiempo que espera que las autoridades actúen con firmeza ante lo ocurrido.

El caso continúa en investigación por parte de las autoridades judiciales costarricenses, mientras nuevos testimonios siguen aportando piezas clave para reconstruir lo sucedido.

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