En un giro clave dentro de la crisis en Medio Oriente, Irán confirmó que aceptó un alto al fuego de dos semanas impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El anuncio abre la puerta a negociaciones directas entre ambas naciones, en un momento en que la tensión había alcanzado niveles críticos.
Diálogo arranca en Pakistán
El canciller iraní, Abbas Araghchi, confirmó que las conversaciones iniciarán este viernes en Pakistán, que ha jugado un papel clave como mediador.
Este encuentro podría convertirse en un punto de inflexión, tras días marcados por amenazas, advertencias militares y presión internacional.
Reapertura del Estrecho de Ormuz
Como parte del acuerdo, Irán también anunció la reapertura del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio global de petróleo.
La medida será coordinada con las Fuerzas Armadas iraníes durante el periodo de tregua, lo que representa una señal concreta de desescalada.
La reapertura del paso marítimo podría aliviar la presión sobre los mercados energéticos, que han reaccionado con volatilidad ante la incertidumbre en la región.
Una tregua con incertidumbre
Pese al avance, el acuerdo es de carácter temporal y mantiene abierto el panorama sobre lo que ocurrirá después de las dos semanas.
Las negociaciones que se desarrollen en los próximos días serán determinantes para saber si este alto al fuego evoluciona hacia una solución más estable o si se trata únicamente de una pausa en el conflicto.
El escenario sigue siendo incierto, pero por ahora, la tregua marca un respiro en una de las crisis más delicadas del momento.


