El testimonio de una joven mexicana ha captado la atención internacional luego de afirmar que, durante un episodio clínico crítico, vivió lo que describe como cinco años en una “línea temporal” distinta antes de recuperar la conciencia.
Se trata de Rubi Rolgue, una estudiante de medicina de 24 años, quien asegura que su percepción del tiempo cambió por completo tras sufrir una emergencia de salud que la llevó al límite entre la vida y la muerte.
Una emergencia que marcó un antes y un después
Según su relato, todo ocurrió en abril de 2025, cuando comenzó a presentar síntomas severos como dificultad respiratoria y pérdida de movilidad. Horas después fue trasladada a un centro médico, donde se le diagnosticó una tromboembolia pulmonar bilateral, una condición grave que compromete el flujo de oxígeno en el organismo.
La situación se agravó rápidamente. Durante la noche sufrió un paro cardíaco y, de acuerdo con su versión, permaneció sin signos vitales durante varios minutos, mientras los médicos informaban a su familia sobre un pronóstico poco favorable.
“Viví otra vida entre 2025 y 2030”
Lo que más ha llamado la atención es lo que asegura haber experimentado durante ese periodo. La joven sostiene que, mientras su cuerpo permanecía en estado crítico, su conciencia continuó en lo que describe como otra realidad.
Según su testimonio, en ese entorno vivió de manera continua durante cinco años, manteniendo una rutina cotidiana, relaciones personales y una percepción normal del paso del tiempo.
Incluso relató que ese mundo presentaba diferencias con el actual, como avances tecnológicos distintos y cambios en la forma en que las personas interactúan.
El regreso: un despertar abrupto
La joven afirma que el retorno a su cuerpo fue repentino, acompañado de sensaciones intensas y confusas. Posteriormente, recuperó signos vitales en el hospital.
Tras despertar, permaneció varias semanas en recuperación, enfrentando secuelas neurológicas que afectaron su movilidad y capacidad de comunicación.
Uno de los aspectos que más la impactó fue la sensación de desajuste temporal, al percibir diferencias entre lo que recordaba haber vivido y la realidad inmediata.
Entre ciencia y percepción personal
Experiencias como la descrita por la joven suelen ser asociadas a lo que en la medicina se conoce como eventos cercanos a la muerte, fenómenos que aún generan debate dentro de la comunidad científica.
Algunos especialistas los vinculan con procesos neurológicos derivados de la falta de oxígeno en el cerebro, mientras que otras interpretaciones los abordan desde perspectivas psicológicas o incluso espirituales.
Un testimonio que sigue generando preguntas
Actualmente, la joven comparte su historia como una vivencia personal que transformó su visión sobre la vida y la muerte.
Aunque no existe evidencia científica que respalde la existencia de viajes en el tiempo o líneas temporales paralelas en este contexto, su relato ha despertado interés y cuestionamientos sobre los límites de la conciencia humana en situaciones extremas.
El caso continúa generando conversación en distintos espacios, donde se cruzan explicaciones médicas, percepciones individuales y creencias personales.


