El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración podría alcanzar “muy pronto” un acuerdo con Cuba, en medio de un escenario marcado por tensiones políticas y fuertes presiones económicas sobre la isla.
El mandatario hizo las declaraciones este domingo al referirse a la situación con el gobierno cubano y a los contactos que, según aseguró, ya existen entre ambas partes. Trump señaló que su administración mantiene conversaciones con La Habana, aunque aclaró que en este momento la prioridad de su agenda internacional sigue siendo el conflicto con Irán.
“Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario”, afirmó el presidente estadounidense al referirse a las negociaciones.
Según explicó, la Casa Blanca continúa dialogando con el gobierno cubano, pero indicó que primero buscarán resolver la situación relacionada con Irán antes de dedicar mayor atención al tema de la isla caribeña.
Presiones económicas y crisis energética
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto especialmente complejo para Cuba, que enfrenta una fuerte crisis energética agravada por restricciones al suministro de petróleo.
Desde enero, Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero contra la isla que limita la llegada de crudo, especialmente el proveniente de Venezuela, uno de los principales aliados energéticos del gobierno cubano en los últimos años.
La medida forma parte de una estrategia de presión económica impulsada por Washington para debilitar al gobierno de La Habana. Como parte de estas acciones, el gobierno estadounidense también anunció aranceles dirigidos a los países que suministren petróleo a Cuba.
Estas restricciones han tenido impacto en el funcionamiento del sistema energético cubano, que depende en gran medida de combustibles importados para sostener la generación eléctrica y el transporte.
Mensajes duros desde Washington
En las últimas semanas, Trump ha mantenido un discurso fuerte hacia el gobierno cubano. El mandatario ha reiterado que el sistema político de la isla podría colapsar en poco tiempo debido a las dificultades económicas que enfrenta el país.
Incluso ha llegado a advertir que Estados Unidos podría asumir el control de la isla de forma “amistosa” o mediante otras vías si la situación lo exige, declaraciones que han generado preocupación y críticas en el ámbito internacional.
Trump también ha insistido en que el gobierno cubano se encuentra debilitado y ha señalado que el país atraviesa un momento crítico marcado por la escasez de recursos y los problemas energéticos.
Cuba confirma contactos con Washington
Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó recientemente que existen conversaciones con Estados Unidos para intentar manejar las diferencias entre ambos gobiernos mediante el diálogo.
Durante una comparecencia ante la prensa, el mandatario cubano explicó que las autoridades de la isla mantienen contactos con Washington con el objetivo de explorar posibles soluciones a los desacuerdos políticos.
En esa intervención pública, Díaz-Canel también abordó la crisis energética que afecta al país y estuvo acompañado por varios integrantes de la familia Castro, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, así como el familiar Óscar Pérez-Oliva.
La presencia de miembros de la familia vinculada históricamente al liderazgo político de la isla generó atención mediática durante la conferencia, que se realizó en medio de la creciente presión internacional y las dificultades económicas que enfrenta Cuba.


