Tras semanas ausente de la redes sociales la expresidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda, volvió con todo y le mandó tremendo mensaje a la diputada oficialista, Pilar Cisneros Gallo, en el que cuestionó su trayectoria periodística antes llegar a la Asamblea Legislativa.
El detonante de esta controversia fue la difusión de una entrevista de 2013, época en la que Cisneros dirigía Telenoticias. En aquel entonces, la periodista afirmó a La Nación: “Creo que he sido la piedra en el zapato de muchos gobiernos, porque la labor del periodista es ser inquisitivo con las promesas de los políticos, a ver si las cumplen o no”. Esta frase, rescatada recientemente en la red social X, provocó la reacción inmediata de la exmandataria, quien gobernó el país entre 2010 y 2014.
Chinchilla desmintió tajantemente esa percepción de contrapeso informativo, asegurando que la labor de la hoy legisladora carecía de profundidad técnica. “Nunca fue la ‘piedra en el zapato’ de los gobiernos por ser inquisitiva. Conocí a periodistas y medios verdaderamente inquisitivos. Su periodismo siempre fue populista, amarillista y demagogo”, sentenció la política en su publicación.
Para la expresidenta, el estilo que Cisneros impuso en la televisión nacional se basó en una “retórica incendiaria” y una “narrativa alarmista”. Según su análisis, este enfoque buscaba simplificar problemas de Estado de alta complejidad para conectar con las emociones de la audiencia en lugar de fomentar un razonamiento crítico. Como prueba de ello, Chinchilla recordó el trato que recibió su estrategia de seguridad, uno de los pilares de su administración. “El famoso ‘bla, bla, bla’ con que trató la política más exitosa de mi gobierno (seguridad) es un claro ejemplo de su ‘periodismo’”, puntualizó.
El cuestionamiento no se limitó a las formas, sino que alcanzó las supuestas intenciones detrás de la línea editorial de la comunicadora. Chinchilla sugirió que el trabajo de Cisneros no buscaba la mejora de las instituciones, sino su erosión. “Su objetivo no era que el sistema corrigiera, sino que se deslegitimara. Su trofeo: erigir al populismo como forma de gobierno”, añadió con dureza.
Finalmente, Chinchilla rechazó la idea de que la actual conducta de la diputada oficialista represente una transformación personal o profesional producto de su nuevo cargo público. Con una frase lapidaria, Chinchilla concluyó que la esencia de Cisneros siempre fue la misma: “A quienes aún dicen que ‘cambió’, yo digo que simplemente la descubrieron”.


