En medio de la creciente tensión militar en Medio Oriente, el embajador de Irán en Colombia, Ahmad Reza Kheirmand, afirmó que los recientes ataques liderados por Estados Unidos contra su país tienen un objetivo distinto al que han señalado públicamente Washington y sus aliados.
Según el diplomático, el verdadero motivo detrás de la ofensiva sería el control de los recursos energéticos iraníes, particularmente sus amplias reservas de petróleo y gas natural, y no el supuesto desarrollo de armas nucleares.
Durante una entrevista concedida al programa radial Mañanas Blu 10:30, Kheirmand aseguró que las justificaciones relacionadas con el programa nuclear iraní forman parte de una narrativa utilizada para legitimar la intervención militar.
“El núcleo de esta guerra son los recursos naturales de Irán, el gas y el petróleo. Todo lo demás son excusas”, afirmó el embajador al referirse a la operación militar lanzada el pasado sábado por Estados Unidos e Israel.
Balance de víctimas y daños en territorio iraní
El representante diplomático también describió el impacto que, según el gobierno iraní, ha tenido la ofensiva militar en varias regiones del país.
De acuerdo con cifras que atribuyó a la Cruz Roja iraní, el conflicto habría provocado:
- 1.326 personas fallecidas, todas civiles según el reporte.
- 12.500 heridos.
- 3.646 viviendas destruidas.
- Tres hospitales y 14 centros médicos con daños.
Kheirmand calificó a las víctimas mortales como “mártires” y señaló que su país enfrenta una guerra que, en su criterio, fue impuesta desde el exterior.
“Las noticias no son buenas. Estamos en medio de una guerra que nos han impuesto”, manifestó.
Irán rechaza tener armas nucleares
Uno de los principales argumentos utilizados por Estados Unidos e Israel para justificar el ataque ha sido la preocupación por el programa nuclear iraní. Sin embargo, el embajador insistió en que su país no posee armamento nuclear ni está desarrollándolo.
Al ser consultado directamente sobre la existencia de una bomba nuclear, respondió de forma tajante: “Irán no tiene”.
El diplomático añadió que, según declaraciones del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, no existirían pruebas que demuestren la existencia de un programa destinado a fabricar armas nucleares.
Incluso aseguró que, en conversaciones previas con funcionarios estadounidenses, Irán habría planteado la posibilidad de desprenderse de sus reservas de uranio enriquecido como parte de eventuales negociaciones.
El uso civil del uranio enriquecido
Respecto a las reservas de uranio enriquecido que mantiene el país, Kheirmand explicó que ese material no se limita a usos militares.
Según indicó, el uranio tiene aplicaciones en diversos campos civiles, entre ellos la medicina, la agricultura y la investigación científica.
“El uranio enriquecido tiene miles de usos, por ejemplo en farmacéutica y agricultura”, señaló.
El embajador sostuvo que solo una pequeña parte de ese material puede ser destinada a la fabricación de armamento, mientras que la mayor parte se utiliza en proyectos civiles.
Irán afirma que actúa en defensa propia
Ante los ataques con misiles registrados en la región durante los últimos días, el diplomático insistió en que Irán actúa en un contexto defensivo.
De acuerdo con su versión, el país se limita a responder a una agresión externa y tiene el derecho de proteger su territorio.
“Esta guerra nos ha sido impuesta y tenemos derecho a defendernos”, indicó.
También rechazó acusaciones que señalan a Irán como responsable de algunos ataques recientes en la región, entre ellos uno ocurrido contra Azerbaiyán.
Sin canales diplomáticos con Estados Unidos
El embajador aseguró además que, hasta el momento, no existen comunicaciones diplomáticas activas entre Teherán y Washington para intentar frenar la escalada militar.
“No hemos enviado ningún mensaje ni hemos recibido mensaje alguno de Estados Unidos”, afirmó.
Según explicó, el gobierno iraní se mantiene concentrado en la defensa de su territorio y considera que la continuidad o el fin del conflicto dependerá de las decisiones que adopte Estados Unidos en los próximos días.


