El conflicto en Oriente Medio entró en una nueva etapa este lunes 2 de marzo, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que la operación militar contra Irán apenas comienza y que “la gran ola” de ataques todavía no se ha ejecutado.
Sus declaraciones se dan en medio de una ofensiva coordinada entre Washington y Israel, que desde el sábado ha impactado múltiples objetivos estratégicos dentro del territorio iraní.
“La gran ola llegará pronto”
En entrevista con CNN, el mandatario estadounidense aseguró que las fuerzas armadas de su país están “destrozando” la capacidad operativa iraní, pero dejó claro que lo más intenso está por venir.
Según Trump, la ofensiva actual forma parte de una estrategia escalonada. “Ni siquiera hemos empezado a atacarlos con fuerza”, indicó, subrayando que Estados Unidos cuenta con “las mejores Fuerzas Armadas del mundo”.
El líder republicano también se refirió al tiempo estimado del conflicto, señalando que, en su criterio, la confrontación podría extenderse unas cuatro semanas, aunque sostuvo que las operaciones avanzan más rápido de lo previsto.
¿Qué ha sido atacado hasta ahora?
De acuerdo con reportes oficiales estadounidenses, los bombardeos han alcanzado:
• Instalaciones vinculadas a sistemas de misiles
• Infraestructura naval
• Centros de mando y control del aparato militar iraní
Estos ataques buscan debilitar la capacidad estratégica de la República Islámica, en un contexto de alta tensión regional tras la muerte del líder supremo iraní y la posterior reconfiguración del poder interno en Teherán.
Impacto inmediato en la economía global
Mientras la ofensiva militar se intensifica, los mercados energéticos reaccionaron con fuerza. El precio internacional del petróleo y el gas natural registró alzas significativas, impulsadas por el temor a una interrupción en el suministro desde una de las regiones más sensibles para la producción energética mundial.
Irán es un actor clave dentro del mapa petrolero, y cualquier escalada bélica en la zona del Golfo Pérsico genera nerviosismo en inversionistas y gobiernos. Para países importadores de combustibles como Costa Rica, este tipo de crisis puede traducirse en presiones sobre los precios internos en las próximas semanas.
Un conflicto que redefine el tablero geopolítico
Más allá del plano militar, la confrontación abre un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos e Irán, marcada durante décadas por sanciones, amenazas y episodios de confrontación indirecta.
El anuncio de una “gran ola” de ataques sugiere que Washington no descarta profundizar su ofensiva si considera que sus objetivos estratégicos no han sido alcanzados. Al mismo tiempo, la comunidad internacional observa con cautela ante el riesgo de una escalada que involucre a más actores regionales.
El desarrollo de los próximos días será clave para determinar si la confrontación se mantiene limitada o si se convierte en un conflicto de mayor alcance con repercusiones globales.


