La paz no existe en la Asamblea Legislativa. Tras ser señalada como una periodista que “no sabe ni papa de derecho”, la jefa del oficialismo, Pilar Cisneros, no guardó silencio y lanzó una respuesta lapidaria que escaló el conflicto de lo técnico a lo personal.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando la diputada independiente Gloria Navas utilizó su espacio para cuestionar la capacidad intelectual de Cisneros. Navas, amparada en sus 50 años de trayectoria como abogada, había afirmado que la oficialista no sabía interpretar leyes y que hablaba desde «el hígado», incluso sugiriendo que le tenía envidia por no ser abogada. Sin embargo, la reacción de la periodista no se hizo esperar y llegó cargada de una contundencia que dejó a más de uno sin aliento.
Un choque de identidades y reproches
Lejos de entrar en un debate sobre códigos o artículos de la Constitución, Pilar Cisneros decidió golpear el prestigio de la abogada con una frase que marcó una distancia total. Mirando hacia el sector de la independiente, la oficialista fue tajante al asegurar que, si a alguien en este mundo no desea parecerse, es precisamente a ella.
La respuesta no se quedó en un simple rechazo, sino que subió de tono al tocar temas sensibles de la reputación de Navas. Cisneros no tuvo reparos en calificarla abiertamente como una “señora xenófoba”, invalidando así el discurso de decencia y amor a la patria que Navas había defendido minutos antes en el micrófono.
Cuestionamientos al «quehacer profesional»
Para cerrar su intervención, la jefa de fracción del oficialismo puso bajo la lupa los años de carrera de los que su colega tanto se enorgullece. Cisneros arremetió contra la trayectoria de la abogada afirmando que es una “señora que es muy cuestionada por su quehacer profesional”, sembrando la duda sobre la impecabilidad que Navas intentó proyectar durante su ataque.


