«Trabajamos más, pero el mercado se encoge»: Expertos advierten que la Inteligencia Artificial y la falta de oportunidades están frenando en seco la capacidad de compra de los hogares, con una caída de 5 puntos en comparación al año pasado.
Si usted ha notado que, a pesar de que la inflación parece controlada, su dinero rinde menos o cuesta más conseguir un aumento, no son ideas suyas. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) confirmó en su más reciente Informe de Política Monetaria una realidad que golpea la mesa de miles de familias: los ingresos reales (el dinero que usted gana ajustado al costo de vida) se han desacelerado drásticamente desde junio de 2025.
Al cierre de noviembre pasado, el crecimiento de estos ingresos fue apenas del 0,8% interanual. Para ponerlo en perspectiva y entender la magnitud del «frenazo»: en el mismo periodo del 2024, esta cifra era 5 puntos porcentuales más alta. La billetera del tico está perdiendo potencia.
¿Por qué pasa esto si la economía crece?
Aquí radica la paradoja que tiene preocupados a los economistas. Costa Rica está produciendo más, pero contratando menos o pagando menos en términos reales. Daniel Ortiz, economista de la firma Cefsa, lo explica con claridad: el mercado laboral se está haciendo «chiquitico». «La economía crece, pero el mercado no está creciendo a la misma velocidad… tiene que ver mucho con ese dinamismo a nivel laboral que se ha desacelerado y afecta la capacidad de generación de ingresos en los hogares», señaló el experto.
Análisis por Sector: ¿Quién pierde más? El golpe no es parejo. Según los datos del BCCR, los extremos son los que más sufren:
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Empleos de Calificación Alta (Profesionales): Sus ingresos cayeron un 1,7%.
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Empleos de Calificación Baja (Operarios/No calificados): Sufrieron una baja del 0,8%.
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Empleos Medios: Fueron los únicos que crecieron (2,5%), pero a un ritmo que es la mitad de lo que crecían hace un año.
El Fantasma de la Tecnología y la Productividad
El presidente del BCCR, Róger Madrigal, puso sobre la mesa un tema estructural: la eficiencia tecnológica. «Lo que tenemos es una tendencia de crecimiento sin empleo», explicó Ortiz, secundando la visión del Central.
Desde la pandemia, las empresas ticas invirtieron fuerte en digitalización y ahora en Inteligencia Artificial (IA). Esto ha disparado la productividad, pero ha reducido la necesidad de contratar personal masivamente. Traducción: Hoy se hace más con menos gente. La población ocupada actual es muy similar a la que teníamos antes de la pandemia, lo que indica un estancamiento en la creación de nuevas plazas formales.
La «Renuncia Silenciosa» de Mujeres y Adultos Mayores
El informe del Banco Central revela otro dato preocupante que maquilla las cifras de desempleo. Si bien la tasa de desempleo ha bajado, no es porque haya más trabajo, sino porque la gente se está yendo a la casa. Se detectó una salida masiva de la fuerza laboral de dos grupos clave:
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Mujeres en edad de maternidad: La falta de redes de cuido y oportunidades flexibles las expulsa del mercado.
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Adultos Mayores: Que optan por el retiro o la pensión ante la imposibilidad de reinsertarse.
Este fenómeno genera «resultados mixtos»: baja el desempleo, baja la informalidad, pero también baja la cantidad de gente produciendo ingresos para sus hogares.
Conclusión: El reto para este 2026 no es solo controlar la inflación, sino reactivar el motor del empleo humano. Sin políticas públicas agresivas que reintegren a las mujeres y adapten a los trabajadores a la era de la IA, el bolsillo de los costarricenses seguirá sintiendo que la cuesta de enero dura todo el año.


