La relación entre el Poder Ejecutivo y la Fiscalía General parece tomar un nuevo aire, aunque no exento de exigencias. Tras recibir una carta de felicitación por parte del Fiscal General, Carlo Díaz, la presidenta electa Laura Fernández respondió con un tono que combina la apertura diplomática con una punzada directa a la eficiencia judicial.
A diferencia de la ruptura total que ha caracterizado la administración actual, Fernández optó por aceptar el acercamiento, pero bajo una condición clara: resultados concretos en casos que han marcado la historia de corrupción en el país.
Justicia «a paso de tortuga»
Si bien la futura mandataria agradeció los buenos deseos del jerarca del Ministerio Público, su respuesta incluyó una lista de tareas pendientes que, según ella, llevan décadas esperando resolución. Fernández cuestionó abiertamente la selectividad y la velocidad de ciertos expedientes judiciales.
“Señor fiscal, yo también quiero trabajar con usted para que me explique qué pasa, hay casos que se aceleran y otros van a pasitos de tortuga”, sentenció la presidenta electa.
En un desafío directo, instó a Díaz a explicar cómo puede el Ejecutivo ayudar a superar las “pegas” en investigaciones emblemáticas como Aldesa, la Trocha, Cochinilla o Diamante. Según Fernández, su prioridad es que el país recupere la confianza en una justicia pronta y cumplida.
El desafío de «limpiar la cara» a la Fiscalía
Fernández fue enfática en que su apoyo al Ministerio Público estará condicionado a la erradicación de cualquier «tufito a impunidad», especialmente en procesos donde se ha visto afectado el erario público. Su visión, según detalló, es una institución que deje de «atiborrarse» de expedientes y empiece a dar respuestas a la ciudadanía.
“Ojalá le limpie la cara a la Fiscalía y haga justicia que tantos años está esperando el pueblo de Costa Rica. Cuente conmigo para esos casos que acabo de mencionar y muchos otros más”, manifestó.
El contraste con Zapote: La sombra de Chaves
Pese a este intento de tender puentes, la sombra del actual presidente, Rodrigo Chaves, se hizo presente en la conferencia del pasado miércoles. El mandatario no ocultó su escepticismo ante la apertura de su sucesora y mantuvo su postura confrontativa hacia Díaz.
Chaves aseguró que, en la posición de Fernández, él habría exigido primero una «limpieza del basurero» de casos acumulados antes de hablar de trabajo conjunto. Además, el presidente aprovechó para lanzar un dardo a la Corte Plena, señalando que su jerarca, Orlando Aguirre, no ha extendido la misma cortesía de felicitar a la ganadora de los comicios del pasado 1 de febrero.


