«No tienen respeto por la vida»: El director del OIJ advierte que la guerra narco en la provincia brumosa está en manos de criminales inexpertos que ponen en la línea de fuego a cualquier inocente.
La provincia de Cartago, otrora conocida por su tranquilidad y bruma, atraviesa horas oscuras. La reciente ola de violencia que sacudió a la Vieja Metrópoli ha encendido las alarmas en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), no solo por la cantidad de muertos, sino por la forma temeraria y chapucera en que están actuando los gatilleros.
Tras el impactante asesinato ocurrido dentro de un gimnasio —donde decenas de personas se ejercitaban ajenas al peligro— y un posterior doble homicidio que dejó heridos colaterales, Michael Soto, director general a.i. del OIJ, salió al paso para brindar un análisis que hiela la sangre: los asesinos son cada vez más inexpertos y peligrosos.
El incidente del Gimnasio: «Pudo ser peor»
El caso que más conmoción ha generado es la ejecución a plena luz del día dentro de un centro de acondicionamiento físico. Según el análisis de la escena del crimen y los videos de seguridad, la policía judicial determinó que el ataque fue ejecutado con una falta de pericia alarmante.
«En este evento, por la inexperiencia o torpeza del gatillero, pudo haber afectado a personas que estaban allí haciendo ejercicios», declaró Soto de manera contundente.
Análisis Criminal: Esta declaración no es menor. Implica que las estructuras criminales en Cartago están reclutando a jóvenes sin entrenamiento («carne de cañón»), a quienes envían a matar en espacios cerrados y concurridos. El riesgo de una bala perdida o de una víctima colateral se multiplica exponencialmente cuando el sicario dispara por «torpeza» y no con precisión quirúrgica.
Cero respeto por la vida humana
Soto fue enfático en señalar que estos hechos demuestran una degradación moral total en las bandas que se disputan el territorio brumoso. «Las estructuras criminales no tienen respeto por la vida humana, ni sienten preocupación por afectar a terceras personas», agregó el jerarca.
Ya no existen «códigos» en el bajo mundo. Antes, se evitaba atacar si el objetivo estaba con familia o en lugares muy concurridos. Hoy, la orden parece ser ejecutar a cualquier costo, sin importar si alrededor hay niños, adultos mayores o deportistas inocentes.
La racha violenta: Doble homicidio y heridos
El OIJ también se refirió al otro suceso que tiñó de sangre la provincia: un doble homicidio que, además de cobrar la vida de los objetivos, dejó a dos personas heridas. Este patrón confirma la hipótesis de Soto: las balas están alcanzando a quienes no tienen vela en el entierro.
Contexto de la zona: Cartago se ha convertido en un punto caliente por la disputa de plazas para la venta de droga local. La «limpieza» entre bandas rivales está elevando la tasa de homicidios y, lo más preocupante, trasladando el campo de batalla a las aceras, los comercios y, ahora, los gimnasios donde la gente busca salud y encuentra muerte.
Las autoridades solicitan a la ciudadanía mantener la calma pero estar alerta, y recuerdan que cualquier información confidencial sobre estos grupos puede ser brindada a la línea 800-8000-645.


