La violencia volvió a golpear a la provincia de Cartago durante la madrugada de este martes, cuando un tiroteo dejó como saldo dos personas fallecidas y otras dos gravemente heridas en el sector de Guadalupe, según confirmaron las autoridades de emergencia.
La alerta ingresó a la central de la Cruz Roja Costarricense pocos minutos antes de la 1:00 a. m., luego de que vecinos reportaran múltiples detonaciones de arma de fuego en vía pública. Al llegar al sitio, los paramédicos encontraron a cuatro personas con impactos de bala.
Tras la valoración inicial, se determinó que dos de las víctimas ya no presentaban signos vitales. Los otros dos hombres fueron estabilizados en el lugar y trasladados de urgencia, en condición crítica, al Hospital Maximiliano Peralta, donde permanecen bajo atención médica especializada.
Hasta el momento, las autoridades no han divulgado la identidad de las personas afectadas ni detalles claros sobre las circunstancias que rodearon el ataque. Tampoco se ha confirmado si las víctimas tenían algún vínculo entre sí o si el hecho estaría relacionado con disputas previas.
Este nuevo episodio de violencia se suma a otro ataque armado ocurrido horas antes en la misma provincia. Durante la noche del lunes, un hombre fue asesinado a balazos mientras se encontraba dentro de un gimnasio en el sector occidental de Cartago. En ese caso, la víctima presentaba heridas en el tórax y el abdomen, lo que refuerza la preocupación de los cuerpos policiales por la escalada de hechos violentos en lapsos muy cortos.
Ambos sucesos están siendo investigados por agentes del Organismo de Investigación Judicial, quienes mantienen los operativos activos para esclarecer los móviles, identificar a los responsables y determinar si existe alguna conexión entre los ataques registrados en menos de 24 horas en la provincia.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, el clima de inquietud se mantiene entre los vecinos de las zonas afectadas, quienes nuevamente despertaron con escenas de patrullas, ambulancias y acordonamientos policiales en sus comunidades.


