Aunque el INEC reporta caídas en electricidad, combustibles y alimentos, economistas advierten por qué muchas familias no sienten el alivio.
El inicio del 2026 trajo reducciones en varios precios clave para los hogares costarricenses, de acuerdo con el más reciente informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Entre los rubros que más bajaron destacan la electricidad, los combustibles y algunos alimentos de alto consumo.
Sin embargo, pese a los datos oficiales, especialistas señalan que el impacto real en el bolsillo de las familias es limitado y desigual, lo que explica la percepción de que el costo de vida sigue siendo elevado.
Electricidad, combustibles y transporte aéreo a la baja
Según el INEC, durante el primer mes del año se registraron reducciones importantes en servicios estratégicos:
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Electricidad: disminución del 13,06% en la tarifa.
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Boletos aéreos: caída cercana al 13%.
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Gasolina: reducción del 1,67% en el precio.
En total, 139 bienes y servicios bajaron de precio, frente a 121 que aumentaron, lo que empujó nuevamente al país a un escenario de inflación negativa, tendencia que se mantiene desde hace más de dos años.
Alimentos y turismo también reflejan descensos
El informe del IPC también muestra rebajas en productos específicos de consumo cotidiano y recreativo:
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Huevos: caída del 21%, una de las reducciones más pronunciadas.
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Paquetes turísticos al extranjero: disminución del 11,56%.
Estos datos reflejan un ajuste a la baja en bienes altamente sensibles al tipo de cambio y al comportamiento del mercado internacional.
¿Por qué muchos ticos no sienten el alivio?
Economistas consultados coinciden en que estas reducciones no necesariamente se traducen en un respiro generalizado para los hogares. La principal razón es que gran parte de las bajas se concentran en bienes dolarizados o de consumo ocasional, como viajes o transporte aéreo.
En contraste, rubros esenciales como alquileres, educación, servicios privados, salud y alimentación preparada mantienen precios elevados o con ajustes al alza, lo que neutraliza el efecto positivo de las rebajas.
Inflación negativa, pero presión en el día a día
Costa Rica acumula 32 meses consecutivos de inflación negativa, un fenómeno poco común en la región. No obstante, expertos advierten que esto no significa necesariamente que vivir sea más barato, sino que el comportamiento de los precios es desigual entre sectores y grupos sociales.
Para muchas familias, el peso de los gastos fijos sigue siendo alto, especialmente en un contexto de empleo inestable y crecimiento económico concentrado.
Un alivio parcial y selectivo
Las cifras del INEC confirman que sí hubo bajas relevantes en electricidad, combustibles y algunos alimentos al inicio del 2026. Sin embargo, el impacto real depende del patrón de consumo de cada hogar.
El desafío para los próximos meses será lograr que estas reducciones se reflejen de forma más directa en los gastos cotidianos, y no solo en indicadores macroeconómicos que, aunque positivos, no siempre se sienten en la vida diaria de los ticos.


