El nombre de Manfred Ugalde volvió a instalarse con fuerza en el mercado internacional, en un momento particular del calendario europeo. Aunque en la mayoría de las grandes ligas las transferencias ya entraron en pausa, en Rusia el panorama es distinto: la ventana invernal sigue abierta y permite que se reactiven negociaciones de alto perfil.
En ese escenario, el delantero costarricense del Spartak Moscú fue sondeado por un club con peso específico en el continente. Desde Países Bajos surgió el interés del PSV Eindhoven, institución con presencia constante en torneos internacionales y actual participante de la UEFA Champions League.
De acuerdo con reportes provenientes de la prensa rusa y neerlandesa, el acercamiento incluyó la posibilidad de una cesión acompañada por una opción de compra que rondaría los 15 millones de euros. Sin embargo, la respuesta desde Moscú fue inmediata: la directiva rojiblanca no consideró suficiente ese planteamiento inicial.
Medios especializados en transferencias internacionales señalaron que el Spartak valora al atacante tico muy por encima de esa cifra. Incluso, trascendió que para sentarse a negociar exigirían un monto cercano a los 18 millones de euros, una cifra que sería récord para una operación vinculada al club y que refleja el peso que hoy tiene Ugalde dentro del proyecto deportivo.
El interés del conjunto neerlandés, no obstante, estaba condicionado a movimientos paralelos en su propia planilla. La posible salida de su delantero titular hacia la Premier League inglesa era el detonante de la búsqueda de un refuerzo ofensivo. Al no concretarse esa transferencia, la necesidad perdió urgencia y el seguimiento al costarricense se enfrió.
Desde la óptica del Spartak, la postura es clara. Ugalde tiene contrato vigente hasta 2028, atraviesa un momento de consolidación y es considerado una pieza clave tanto en la liga local como en competencias regionales. Con el cierre del mercado ruso cada vez más cerca y sin una oferta que cumpla las expectativas económicas, el club no ve razones para desprenderse del delantero.
Así, todo apunta a que el atacante nacional continuará defendiendo los colores del equipo moscovita, mientras su nombre sigue ganando valor y presencia en el radar de clubes importantes del fútbol europeo.


