La investigación revela una operación sofisticada ligada a una organización criminal en el Valle Central.
Una investigación judicial de alto perfil permitió al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desmantelar un laboratorio de marihuana hidropónica que operaba dentro de una lujosa residencia en Atenas, provincia de Alajuela, evidenciando el nivel de sofisticación que están alcanzando las estructuras dedicadas al narcotráfico en el país.
Residencia de lujo ocultaba producción a gran escala
El operativo fue ejecutado por agentes de la Oficina Regional del OIJ en Atenas, con el respaldo de la Fiscalía Adjunta, tras una indagación que se extendió durante varias semanas.
Dentro del inmueble, de más de mil metros cuadrados de extensión, las autoridades localizaron más de 700 plantas de marihuana, cultivadas bajo el sistema hidropónico, así como múltiples áreas acondicionadas como laboratorios, con iluminación especializada, sistemas de riego automatizado y control de temperatura.
Organización criminal detrás del cultivo
De acuerdo con las autoridades, la vivienda había sido alquilada por una organización criminal, actualmente bajo investigación, que utilizaba el inmueble exclusivamente para la producción ilícita de droga.
El montaje del laboratorio sugiere una operación estructurada, planificada y de gran capacidad productiva, lo que refuerza la hipótesis de que la marihuana estaba destinada no solo al mercado local, sino posiblemente a redes de distribución más amplias.
Una mujer detenida como encargada del sitio
Durante la intervención, el OIJ detuvo a una mujer de apellido Prado Campos, quien, según la investigación preliminar, fungía como custodia de la propiedad y responsable directa del cultivo.
La sospechosa fue puesta a las órdenes del Ministerio Público, donde se definirá su situación jurídica en las próximas horas, mientras avanzan las diligencias judiciales.
Investigación continúa
Las autoridades confirmaron que el caso no se da por cerrado. El OIJ mantiene abiertas varias líneas de investigación para identificar a los líderes de la estructura criminal, determinar el destino de la droga y establecer si existen otros inmuebles o laboratorios vinculados a la misma red.
Este operativo se suma a otros golpes recientes contra el cultivo ilegal de marihuana bajo sistemas tecnológicos, una modalidad que ha ido en aumento en Costa Rica debido a su alta rentabilidad y menor exposición inicial frente a cultivos tradicionales.


